Suspensión PASO: el Gobierno fue a buscar las firmas para dictaminar mañana en el Senado
El Gobierno pide que, aunque sea, los díscolos firmen en rechazo o disidencia. Fisuras en el PRO, la UCR y Unión por la Patria. Llamados de Atauche y pasilleo de Rolandi para asegurarse el dictamen este miércoles
El Gobierno quiere este miércoles dictaminar la suspensión de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en el Senado, pero algunos “dialoguistas” clave son esquivos y, a horas de que comience el debate, todavía no garantizan una postura. “Las firmas están más complicadas que la votación”, admitió un operador oficialista en diálogo con BAE Negocios. La estrategia es conseguir las adhesiones con dictámenes en disidencia o, incluso, de rechazo: en principio, lo lograrán.
Como contó este diario, la previa a la reunión de Asuntos Constitucionales comenzó fuerte, con un almuerzo entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y senadores aliados este mediodía. No terminó ahí e inmediatamente después, el jefe de bloque libertario, Ezequiel Atauche, mantuvo conversaciones telefónicas con senadores peronistas y un puñado de radicales díscolos se reunieron a las 17 en el despacho del bloque.
Durante la tarde también pasilleó el vicejefe de Gabinete, José Rolandi, una pieza clave en lo que fue el año pasado durante el tratamiento de la Ley Bases. Recorrió algunos despachos en pos de convencer a los más ariscos de que, aunque sea, firmen un dictamen de rechazo.
Los apuntados son Maximiliano Abad y Pablo Blanco, de la UCR, y Guadalupe Tagliaferri, del PRO. Ninguno quiere suspender las Primarias y todos tienen un lugar en la comisión que mañana debe reclutar 10 firmas para darle despacho al proyecto.
Del encuentro de los radicales, además de Abad y Blanco, también participaron los senadores Martín Lousteau, Mariana Juri y Daniel Kroneberger. La santafecina Carolina Losada también es otra radical que se había mostrado a favor de mantener las PASO y puede jugarle una mala pasada al oficialismo en el recinto.
Según lo que pudo averiguar BAE Negocios, lo que resolvieron de la mini cumbre radical es darles las firmas de alguna manera u otra, pero todavía no quieren anticipar cómo van a votar si esto va a sesión la semana que viene. El jefe de bloque, Eduardo Vischi, además estuvo ausente durante todos los encuentros “por problemas personales” y todavía no hubo una reunión de bloque integral. Esperan que sea mañana.
Lo mismo sucede con Tagliaferri: ella no quiere suspender las PASO, pero tampoco se siente cómoda con el rol de obstaculizarle el proyecto al Gobierno. “Sabe que no tiene mucho margen”, evaluaban del oficialismo. De todos modos, ella no le garantizó a nadie, aún, su firma en el dictamen.
Los senadores consultados, tanto de sectores que van en coincidencia con el oficialismo como los más opositores, es que mañana las firmas estarán. De no conseguirlas esta semana, el Gobierno se afronta a tener que dilatar las extraordinarias hasta fines de febrero, puesto que hay una semana reglamentaria entre el dictamen y la sesión que presiona con los tiempos. La fecha límite de la convocatoria, por ahora, es el viernes 21 de febrero.
Otras firmas relevantes para el oficialismo son las de Vischi, Flavio Fama y Rodolfo Alejandro Suárez (UCR), Luis Juez (PRO), la neuquina Lucila Crexell, la cordobesa Alejandra Vigo, el oficialista Juan Carlos Pagotto y la rionegrina Mónica Silva.
El ala peronista, que asoma actuar en sintonía con cómo fue en Diputados (con un amplio sector que apoyó la suspensión de las PASO), tiene también una considerable cantidad de firmas: José Emilio Neder (Santiago del Estero) y Sandra Mendoza (Tucumán), a priori, son dos senadores pertenecientes a las provincias que destrabaron el dictamen en la Cámara baja -también Catamarca, pero no hay senadores de ese distrito-.
Además figuran Sergio Leavy (Salta), Mariano Recalde (Ciudad de Buenos Aires), María Florencia López (La Rioja), Silvia Sapag (Neuquén) y Daniel Bensusán (La Pampa). Si bien el interbloque que comanda José Mayans todavía no se reunió, si mantienen la línea que -al menos intentó tener- el diputado Germán Martínez, darían libertad de acción para la votación pero no ayudarían ni con el dictamen ni con el quórum.
Frente a este escenario es que en el Gobierno consideran que las firmas son más complicadas de conseguir que los votos. En ese sentido, el mensaje que difundieron después de la reunión con la vice al mediodía es que “los 37 estamos” para la votación.