Ley Ómnibus: los "dialoguistas" se cruzaron por la reforma laboral
Sin el gobierno, se reunieron los bloques dialoguistas y el encuentro voló por los aires. Sin acuerdos por la reforma laboral, corre peligro la Ley Bases
A pesar de ceder con cambios, la Ley Bases sigue colgando de un hilo y una reunión clave entre bloques, en vísperas de su nuevo dictamen, quebró el piso de los acuerdos. La reforma laboral y el impuesto al tabaco, los temas sin acuerdo.
Este miércoles, después de la fallida sesión que intentó impulsar la oposición para tratar el presupuesto universitario y movilidad jubilatoria, los bloques del PRO, Hacemos Coalición Federal, Innovación Federal y la UCR se reunieron para definir la letra chica de la reforma laboral. El encuentro voló por los aires.
Sin reforma laboral, no hay ley Bases
"Empezó con extorsión la cosa", desprendió uno de los legisladores que participó del encuentro. La UCR, que se ampara en que el Gobierno le prometió incluir su proyecto laboral en el tratamiento de Bases, pisó fuerte sobre que se incluya la eliminación de los aportes sindicales, denominados "solidarios". El bloque de Miguel Pichetto (Hacemos Coalición) insistieron con que ese punto se descarte.
Del bloque liderado por Rodrigo De Loredo presionaron fuerte con su reclamo: si no se incluye la reforma laboral completa y como la presentaron ellos, van a dar quórum para tratar la Ley Bases, pero para votarla en contra. A las presiones ligadas a la interna entre los radicales se le suma la negociación que acordó Rosada con la CGT para que ese punto no se incluyera.
Ante la falta de consenso, de Hacemos Coalición propusieron dejar el debate de la reforma laboral para otro momento, y así proceder con los otros temas. Lo mismo sugirieron los gobernadores radicales, que tienen el ojo puesto en que se apruebe el capítulo fiscal. Pero fue tirarle leña al fuego, puesto que los legisladores de la UCR entienden que si no se trata la reforma laboral con las Bases, no se tratará nunca. Que se incluya en el recinto con la Ley Ómnibus y capítulo fiscal es condicionante para tener el apoyo de la bancada de De Loredo.
El lobby del tabaco: un punto sensibleLa gota que rebalsó el vaso es que el PRO se levantó y se fue. La primera versión que trascendió es que el jefe de bloque Cristian Ritondo volvió sobre su propia versión de la reforma laboral, y los radicales dieron la negativa. La otra versión es que Hacemos Coalición, junto con Innovación, pusieron sobre la mesa incluir el impuesto al tabaco en el capítulo fiscal.
En la primera versión de Bases, el oficialismo impulsó el incremento de la alícuota del Impuesto Interno Mínimo, pero fue eliminada por falta de acuerdo dentro del bloque radical. "La mitad pedía que esté, la otra que no: les dijimos que lo dejamos para más adelante", definieron de Rosada. Pero eso no solucionó nada.
Con el régimen vigente sale beneficiado el empresario tabaquero Pablo Otero, dueño de Tabacalera Sarandí, que maneja cerca del 40% del mercado a nivel nacional. Hacemos e Innovación presionó para que reincorporen este punto, pero no en Bases, como fue en un principio, sino en el capítulo fiscal, y que se haga una votación nominal. En ese momento el PRO se fue.
Trabajan en una nueva reforma laboralHay tres puntos en común: la reducción de las multas por empleo no registrado - y la eliminación de las multas de empleo-, la creación de un fondo de cese laboral que reemplace las indemnizaciones y la extensión del período de prueba a 6 meses.
"Hay que buscar lo posible, no lo ideal", defienden de Hacemos, que criticaron la postura tajante de los radicales - esperable del Gobierno, dicen, ya que son sus proyectos, pero no de los de la UCR-. Pichetto ya había adelantado que los 60 artículos de la reforma era ensuciar la ley Bases, y el punto en común es que todos quieren que se apruebe.
Esta tarde, a solo horas de que definan si efectivamente dictaminaban la Ley Bases y el capítulo fiscal este jueves, volvieron a reunirse en búsqueda de llegar a un acuerdo. Están revisando, esta vez en un intento de son de paz, punto por punto, pero el temperamento arde.