Todavía nos faltan muchas conquistas
Un símbolo de lucha y conquista es, sin dudas, el día en el que conmemoramos a mujeres y hombres por su trabajo. Es una jornada que reivindica los derechos tanto de las trabajadoras como de los trabajadores. Como argentina y referente del sector rural quiero recordar la lucha de los obreros rurales de la Patagonia trágica, en donde por pedir un botiquín en castellano, velas y una cama para poder dormir fueron fusilados.
Para quienes concebimos al movimiento peronista como una doctrina, estas fechas están cargadas de sentimientos que valen más que mil palabras. Nuestras raíces provienen del movimiento obrero organizado, de la CGT, de las estructuras sindicales, que son el pilar de la defensa de los derechos de las y los trabajadores.
Es importante recordar que las zonas rurales constituyen el hogar y el lugar de trabajo de la mitad de la población mundial y que, además, son las encargadas de producir el alimento para el total de los humanos que habitamos este mundo. Aun así, sabiendo de la importancia esencial que tienen quienes producen silenciosamente, siguen siendo una población vulnerada en sus derechos, carente de condiciones dignas de trabajo y con absoluta desigualdad en materia de género.
Fortalecer, recuperar derechos y espacios de liderazgo -en el caso de las mujeres es un tema pendiente- en el ámbito gremial, es nuestra lucha permanente. Sencillamente hoy los lugares de poder y de toma de decisiones siguen siendo ocupados por hombres, siendo esta problemática siendo una asignatura pendiente.
Es preciso señalar que, si bien en el año 2002 se promulgó la Ley 25.674 de integración de las mujeres en cargos representativos de las asociaciones sindicales, el ámbito gremial es uno de los menos permeables ante la incorporación de mujeres en los lugares de decisión. Resulta sencillo responder cuántas secretarias generales hay en los sindicatos de nuestro país.
Sobre el particular, comencemos por reconocer el problema: en la generalidad del movimiento obrero organizado, el rol de la mujer queda relegado a secretarías dentro de las comisiones directivas, como género, familia o servicios sociales.
Si bien en muchas organizaciones, ámbitos y fuerzas políticas se ha avanzado y la paridad es un hecho,en el sindicalismo no. Por eso, continúa firme la decisión de luchar para conseguir la paridad de género para la incorporación en las áreas de toma de decisiones.
Es una lucha que nos la debemos, se la debemos a la compañera Evita y a todas las mujeres que desde el peronismo lucharon, luchan y lucharán por una verdadera justicia social. No hay justicia social sin feminismo popular, sin inclusión, sin paridad y sin respeto.
En el plano internacional, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) instó a un llamamiento mundial a la acción para una recuperación centrada en las personas de la crisis causada por la pandemia que sea inclusiva, sostenible y resiliente. Desde el espacio que represento sentimos orgullo de nuestras y nuestros trabajadores por el compromiso y esfuerzo en estos dos años, asegurando con su trabajo el alimento de cada familia argentina.
Es mi compromiso seguir trabajando para mejorar la cobertura y la calidad de prestaciones en el área rural, reforzando la regulación de la intermediación y subcontratación de la fuerza de trabajo, sobre todo en la agricultura.
Desde mi rol como legisladora, continuaré impulsando la sanción de leyes relativas a las políticas de cuidados desde una mirada humanizada y respetuosa.
Hace un tiempo conocí la historia de Isabella y su mamá Carolina, que es empleada municipal y dedica todas sus energías al cuidado de su hija. En este y tantos otros casos es urgente interpretar las necesidades que plantean los cuidados de larga duración y la implementación de otras políticas de licencias especiales, así como los servicios de cuidado infantil.
No hay dudas que la pandemia puso sobre la mesa cuán vulnerables son innumerables grupos de trabajadores y trabajadoras, particularmente los menos calificados por el sistema.
El éxito a nadie le sale al paso, decía el general Perón, el éxito se prepara, se concibe, se ejercita y recién después se realiza. En ese camino venimos trabajando porque nuestra lealtad, que nace del corazón, es con el pueblo obrero y para siempre.
* Diputada provincial –
Secretaria de UATRE -seccional San Vicente