Transferencia tecnológica: lo pendiente
En Transfiere Argentina coincidimos en lo imprescindible que es iniciar un proceso de transferencia tecnológica. La historia demuestra que la incorporación de tecnología en los procesos productivos demostró ser un factor clave para que los países sin desarrollar lograran crecimiento sostenido y competitividad a nivel mundial. Desde la década del 70, nuestro país tuvo una inversión en Investigación y Desarrollo (I+D) promedio de 0,4% con respecto al PBI. Este número está muy lejos de alcanzar el 4% de inversión promedio en I+D que realizan los países más desarrollados.
Además, las economías dinámicas aplican un 80% de su I+D a la industria. Es decir, se preocupan en llevar a la práctica sus conocimientos. De esta manera, lo que invierten en I+D tiene un beneficio directo al mejorar sus procesos productivos. Para lograr un cambio profundo, no sólo debemos aumentar nuestra inversión pública y privada en I+D, sino también trabajar para que estos conocimientos sean aplicados en nuestras industrias.
*Presidente de la Uipba