Tras la sorpresa del IPC en mayo, en junio seguirá debajo del 2%
El dólar, las tarifas y los salarios atrasados, junto con el equilibrio fiscal, se erigen como anclas y los estacionales también ayudaron para una fuerte desaceleración de 1,3 puntos en mayo. La inflación cerró en 1,5% y se espera otro número moderado en junio, con un 2025 cerrando en torno al 25% por primera vez desde 2017. Lo definirá la dinámica del dólar
Luego de una interrupción entre diciembre y marzo, la desinflación retomó su sendero de mejoras y el IPC marcó un 1,5% de incremento en mayo. Se trató de un hito: no se veía una inflación por debajo del 2% desde julio del 2020. El Gobierno celebró en redes por la desaceleración, que ahora se da en un marco de economía sin cepo. Se dio, sin embargo, con un marcado dólar atrasado, de la mano del ancla cambiario, sin compra de reservas, lo que redundó en un incumplimiento de la meta con el FMI y en una seguidilla de 11 meses de rojo de la cuenta corriente que mantiene cierta incertidumbre sobre la dinámica futura de los precios. Aún así, para junio se espera otra inflación de tónica moderada. Ayudaron los estacionales, que cayeron 2,7%, aunque la núcleo desaceleró 1 punto y cerró en 2,2%.
Si bien el consenso de las consultoras proyectaban que el 2% de inflación se perforaría recién en junio, la dinámica se adelantó, tal como había dejado entrever el reciente IPC CABA en 1,6%. Todo indica que así continuará en junio. Para Adcap la inflación de este mes apunta a un todavía moderado 1,6%: "Repitiendo la tendencia del mes anterior, la inflación parece haberse desacoplado del movimiento del tipo de cambio, al menos en el corto plazo. Este limitado pass through probablemente refleja varios factores, entre ellos la debilidad de la actividad económica y el impacto de una mayor apertura comercial. Para junio, proyectamos una inflación del 1,6%".
Desde el Grupo SBS incluso esperan cerrar el mes debajo del 1,5% de mayo: "Mirando hacia junio, los datos de alta frecuencia que monitoreamos siguen apuntando a que, al menos en la primera semana del mes, el ritmo de la inflación general habría cedido en el margen, con la núcleo estable. La inflación de junio podría volver a mostrar una desaceleración mensual".
Y agregaron que "pensando en la dinámica para el resto del año, el plano cambiario y el anclaje de expectativas seguirán jugando un rol preponderante en cuanto a qué tan factible es retomar una tendencia sostenida a la desinflación". Apuntaron con todo a un IPC en torno a 27% este año. En eso coincidió parcialmente Epyca, con un IPC proyectado en el 25%, nivel que no se ve desde 2017, si es que no hay sobresaltos, con las elecciones y lo cambiario en el horizonte.
Desde LCG destacaron que la prudencia fiscal seguirá siendo una de las claves de la desinflación, ya que modera la dinámica de la demanda agregada, con eje en el consumo de los hogares, dado que la mayor parte del ajuste del gasto se vio en jubilaciones y salarios públicos. Aunque también destacaron, en línea con la lectura generalizada, que ese sendero de desaceleración se podrá ver interrumpido "en la medida que el mercado considere que el tipo de cambio debería estar en un nivel más alto producto del deterioro del comercio exterior por el mayor ímpetu de las importaciones".
Y dijeron : "El Gobierno parece volver a encauzar la suba de precios en un sendero que se mueve a la baja. Parece haber anclado nuevamente las expectativas en el marco, ahora, de un mercado de cambios con menores restricciones. La contracara ha sido resignar el cumplimiento de la primera meta de acumulación de reservas con el FMI (resta sumar aproximadamente USD4.000 M) al comprometerse a comprar reservas sólo cuando el tipo de cambio tocara el piso de la banda".
Se desplomaron las canastas y bajó la pobreza
Las canastas básicas desaceleraron con mucha fuerza durante mayo y el dato será clave para una nueva baja de la pobreza durante el mes. La Canasta Básica Alimentaria (CBA), de hecho, marcó un ritmo deflacionario durante el mes, con una reducción del 0,4%, que dejó a una familia necesitando un ingreso de $500.280 para escaparle a la indigencia. Por su parte, la Canasta Básica Total (CBT) subió apenas un 0,1% y obligó a un ingreso de $1.110.623 para que un hogar tipo de cuatro integrantes quede por fuerza de la pobreza. En ese sentido, la UTDT estimó a través de su nowcast de pobreza que, con estos datos, el indicador volvió a anotar una baja en el semestre móvil que va de diciembre del 2024 y mayo del 2025: lo ubicó en un 34,7%, con un margen de error que la dejó entre el 33,2% y el 36,2%.
El informe, a cargo del economista Martín Rozada, detalló: "La incidencia proyectada se puede descomponer mecánicamente en un promedio ponderado de una tasa de pobreza de 36,9 por ciento para diciembre de 2024, 34,4 por ciento para el primer trimestre de 2025 y 34,2 por ciento para el bimestre abril-mayo de 2025. En los últimos meses el nowcast proyecta una disminución en el ritmo de caída de la tasa de pobreza con respecto a la caída que hubo durante 2024".