Tropas estadounidenses llegan a Israel para supervisar el alto al fuego en Gaza y garantizar la liberación de rehenes

Un contingente de 200 soldados norteamericanos arribó a Israel bajo coordinación del almirante Brad Cooper. La fuerza internacional —integrada por EEUU, Egipto, Qatar y Turquía— tendrá base en Egipto y actuará como garante del acuerdo negociado por Donald Trump

Son horas decisivas en Medio Oriente. Mientras las fuerzas israelíes comenzaron a replegarse, un contingente internacional desembarca para garantizar el alto al fuego en Gaza y coordinar la liberación de los rehenes que permanecen cautivos desde hace más de dos años.

Washington despliega su músculo diplomático y militar

Anoche, un primer grupo de 200 soldados estadounidenses —provenientes tanto de territorio norteamericano como de bases en Medio Oriente— llegó a Israel bajo la dirección del almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM).

Según confirmaron fuentes de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), el objetivo de este despliegue es instalar un centro de control conjunto que integrará a militares de Egipto, Qatar, Turquía y posiblemente Emiratos Árabes Unidos, con base en territorio egipcio.

El operativo forma parte de un acuerdo negociado directamente por Donald Trump, quien se adjudicó la gestión que destrabó la tregua y la futura liberación de 48 rehenes israelíes, en su mayoría civiles capturados por Hamas durante los ataques de 2023.

El alto al fuego y la liberación de rehenes

El acuerdo, vigente desde la madrugada del jueves, prevé un repliegue progresivo de las fuerzas israelíes hacia zonas rurales y fronterizas con Egipto, donde mantendrán el control del 53% del territorio de Gaza.

En paralelo, Hamas deberá liberar a los 48 rehenes en un plazo máximo de 72 horas, comenzando por los 20 que se cree continúan con vida. La Cruz Roja Internacional coordinará la recepción y traslado de los liberados a la base israelí de Re’im, donde serán sometidos a chequeos médicos y psicológicos antes de reencontrarse con sus familias.

Respecto de los cuerpos de rehenes fallecidos, Hamas se comprometió a entregarlos en Gaza para su identificación forense y posterior repatriación a Israel. Sin embargo, mediadores reconocieron que el grupo islamista "desconoce la ubicación de algunos restos", lo que podría demorar el proceso.

Israel exige que la entrega se realice "en una sola fase", aunque aceptaría una liberación escalonada si se completa dentro del plazo acordado. Si Hamas incumple el cronograma, Jerusalén considerará roto el alto al fuego.

Trump se posiciona como mediador 
Trump, garante de una tregua frágil

En declaraciones nocturnas, Trump afirmó que el acuerdo "representa un gran trato para Israel, pero también para todos", y pronosticó que los rehenes serían liberados "antes del lunes". "Todos están cansados de luchar", resumió.

El mandatario tiene previsto viajar a Israel el lunes, hablar ante el Parlamento y mantener un encuentro con familiares de los cautivos, antes de volar a Egipto para reunirse con líderes árabes.

Su intervención no solo consolidó su rol como mediador global, sino que además reconfiguró la relación con Benjamín Netanyahu, quien logró ganar algo de oxígeno político tras meses de presión interna.

Intercambio de prisioneros y tensiones abiertas

Pese a los avances, el punto más delicado del acuerdo sigue siendo el canje de prisioneros palestinos. Hamas exige la liberación de dirigentes de alto rango como Marwan Barghouti y Ahmad Saadat, reclamo que Israel rechazó de plano.

Aun así, el grupo islamista y sus aliados —la Yihad Islámica Palestina y el Frente Popular para la Liberación de Palestina— manifestaron su disposición a cumplir con el alto al fuego, aunque advirtieron que la excarcelación de prisioneros podría quedar sujeta a nuevas negociaciones.

Gaza, entre la tregua y la incertidumbre

El acuerdo deja abiertas múltiples incógnitas. La reconstrucción de Gaza, devastada en un 80% por la ofensiva israelí, y la exigencia de desarme de Hamas serán los desafíos más inmediatos. En Jerusalén pocos creen que el grupo entregue sus armas.

Trump evitó profundizar sobre el futuro político de la Franja:

"Se entregan los rehenes, ingresa la ayuda humanitaria y después vemos", respondió ante la prensa.

Una frase que resume la fragilidad de un pacto que, aunque histórico, pende de un hilo.

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