Trump impulsa el diálogo con Putin y toma distancia del plan de paz de Zelenski

El presidente estadounidense busca reactivar un canal directo con Moscú mientras condiciona su apoyo a Kiev y redefine el tablero geopolítico.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a colocar la guerra en Ucrania en el centro de la agenda internacional al anunciar su intención de mantener una conversación telefónica con su par ruso, Vladímir Putin, y confirmar que este domingo recibirá en Florida al mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski. El doble movimiento expone una estrategia clara: priorizar el diálogo directo con Moscú y revisar con cautela las propuestas de Kiev para poner fin al conflicto.

En una entrevista con Politico, Trump afirmó que espera que tanto el encuentro con Zelenski como el contacto con Putin “vayan bien”, aunque dejó en claro que la definición del camino hacia la paz dependerá de su aval político. “No tendrá nada hasta que yo lo apruebe”, sostuvo en referencia al plan de paz de 20 puntos que el presidente ucraniano presentará en Estados Unidos. La frase resume el nuevo equilibrio de poder que busca imponer Washington, con un rol más activo y personalista del líder republicano.

 

Postura rusa

Desde el Kremlin, el vocero Dmitri Peskov moderó las expectativas al señalar que, por ahora, no existe una llamada programada entre Putin y Trump. Sin embargo, Moscú reconoció contactos recientes y coincidió en la necesidad de continuar el diálogo bilateral. El viceministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, fue más lejos al afirmar que Estados Unidos y Rusia se acercan a una solución del conflicto y que el 25 de diciembre de 2025 podría marcar un punto de inflexión, siempre que exista voluntad política de la contraparte.

La posición rusa insiste en que cualquier acuerdo debe atender las “causas profundas” de la guerra, entre ellas la expansión de la OTAN y las garantías de seguridad a largo plazo para Moscú. En ese marco, el Kremlin mantiene condiciones duras: neutralidad ucraniana, retiro de tropas de los territorios en disputa y reconocimiento de los cambios territoriales producidos desde 2022.

 

Sin apuro

Trump, por su parte, se mostró frío frente a la iniciativa de Zelenski, que incluye una zona desmilitarizada y compromisos de seguridad por parte de Estados Unidos. Según Politico, la Casa Blanca no tiene apuro en respaldar el proyecto y evalúa el escenario con una lógica más amplia, que contempla el vínculo con Rusia y el desgaste europeo.

El avance de este diálogo directo entre Washington y Moscú redefine el tablero diplomático y deja a Ucrania en una posición más dependiente de las decisiones estadounidenses. Mientras Trump apuesta a capitalizar políticamente un eventual acuerdo, la negociación avanza entre gestos públicos, desconfianzas cruzadas y un delicado equilibrio global que todavía está lejos de resolverse.

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