Unilateralizar y despolitizar la inflación para bajar el salario
Algunas reflexiones sobre los anzuelos electorales del presidente Javier Milei, el incremento sostenido de precios como obsesión de la Casa Rosada y pasando también por desactivar el movimiento obrero como factor de legítima defensa de derechos
Se sabe: los procesos inflacionarios deterioran el poder adquisitivo del salario. La campaña electoral de Javier Milei en 2023 estuvo concentrada en el combate a la inflación. El mensaje subyacente era que se quería recuperar el poder adquisitivo del salario, aunque también se comunicaba de manera explícita. Dos días después de la asunción de Milei como presidente de la Nación el 10 de diciembre de 2023, el ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que existía una “distorsión” y “represión” de los precios, es decir, que estaban más bajos de lo que correspondía por acción de la gestión anterior y décadas de “intromisión” del Estado en la economía. En particular, Caputo hizo referencia a los precios relativos, es decir, aquellos que están en todos los precios: dólar, energía y salario. El 13 de diciembre de 2024, incrementaron del tipo de cambio casi 120%, llevando la inflación de diciembre a 25,5%.
Todos los salarios, el salarioDe manera opuesta al mensaje central subyacente en la campaña electoral de Milei, el precio del trabajo -el salario- es el que no solo no estaría reprimido sino muy elevado, el gran factor distorsivo, de acuerdo al sentido y a las consecuencias de las políticas económicas implementadas. La “corrección” del precio del dólar se trasladó en gran medida a los precios y así también “corrigió” el precio real del trabajo: entre noviembre de 2023 y junio de 2024, el salario real promedio se redujo 11%. El 14 de agosto, el Indec dio a conocer información referida a salarios de junio que suscitó diversas interpretaciones.
• En promedio, de enero a junio, el salario ganó un 6,2%.
• En promedio, de diciembre a junio, el salario ganó un 2,5%.
• En promedio, de noviembre a junio, el salario perdió un 11%.
Milei asumió en diciembre, devaluó, la devaluación tuvo un pasaje a precios y la inflación de ese mes fue 25,5%. Derrumbó el salario. La base correcta para medir la evolución del salario en “la era Milei” es noviembre, no diciembre ni enero. Noviembre es el mes anterior a su asunción y, por lo tanto, representa sus condiciones iniciales.
Mauricio Macri hizo lo mismo: devaluó, bajo el salario en términos reales y lo fue subiendo hacia las elecciones de 2017, pero el salario perdió en torno a un 20% en “la era Macri”.
Los porcentajes suelen prestarse para confusiones porque, una vez que el salario baja, para llegar al mismo nivel anterior es necesario que la suba porcentual sea mayor que la de la caída. Supongamos que tenemos $100 y perdemos $50, es decir, un 50%, la mitad. Para llegar de los $50 actuales a los $100 pasados, necesitamos ganar $50, que ahora implica ganar un 100% más, el doble. Si tenemos $50 pesos y nos aumentan el mismo porcentaje que perdimos, un 50%, pasamos a tener $75. Respecto de los $100 originales, esto implica una pérdida de 25%.
Salario IndirectoTambién dolarizaron tarifas (luz, gas) y combustibles que se producen localmente y aprobaron subas de sus precios. Simultáneamente comenzaron a reducir los subsidios de tarifas y transporte, esta parte del presupuesto del Estado que funciona como salario indirecto debido a que, si no existe el subsidio, debe pagarse con dinero del sueldo.
El presupuesto vigente, el dinero disponible para su ejecución, es el mismo que en 2023. Pero como los precios son superiores, el presupuesto real es significativamente menor. Como las erogaciones del Estado para todo concepto superan a los ingresos, existe un déficit fiscal. Para terminar con el déficit no se pretende aumentar los impuestos a quienes más ganan sino reducir el “gasto” en educación, salud, etc, es decir, salario indirecto.
Condicionamientos al salarioCon el DNU 70/2023 vigente, Milei modifica, sustituye o deroga más de 100 leyes y/o decretos. Con el mismo contenido y aunque haya sido modificada respecto de su versión original, la Ley Bases tiene diversas implicancias, aunque nos concentraremos en una. Implica peores condiciones para trabajadoras y trabajadores, porque:
• Crea la figura de trabajador independiente por lo que, en los casos en los que se aplique, ya no hay relación de dependencia, el trabajador brinda un servicio externo.
• Extiende el período de prueba, lo que tiende a disminuir la contratación permanente.
• Tiende a eliminar las indemnizaciones mediante la creación un “Fondo de Cese” como alternativa al régimen indemnizatorio. Se descontará dinero del salario para que de este fondo se le asigne un monto al trabajador cuando sea despedido.
• Se acota el derecho a huelga y las medidas que puedan bloquear la producción.
Además de intentar desmantelar o reducir de manera significativa las organizaciones sindicales por distintos medios, todas estas medidas junto al creciente desempleo implican disciplinamiento económico y jurídico para evitar luchas por la suba de salarios.
Consecuencias de la reducción del salarioAnalizando los últimos datos disponibles al momento de la publicación del presente artículo, se pueden caracterizar otros atributos del gobierno encabezado por Milei.
La distribución del ingreso sufre un proceso de empeoramiento para las grandes mayorías que implica, de acuerdo a un informe del Observatorio de la UCA en base a información oficial, que la pobreza alcanzó al 54,9% de la sociedad y la indigencia el 20,3%.
Se derrumba la actividad: de diciembre de 2023 a mayo de 2024, la actividad económica estimada por el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) se contrajo en promedio un 2,84% por mes. Al disminuir el poder adquisitivo de salarios y jubilaciones, caen las ventas y al caer las ventas, disminuye la producción.
La utilización de la capacidad instalada de las empresas pasó de 66,4% en noviembre de 2023 a 56,8% en mayo de 2024. Con una merma en la utilización de la capacidad instalada, disminuyen las inversiones y, por lo tanto, la demanda de maquinaria y personal, contrayendo aún más la actividad. La merma en las ventas y el aumento del costo de insumos y energía impacta en el cierre de comercios y empresas. Consecuentemente, esto impacta en el nivel de empleo. Así, la tasa de desempleo en el primer trimestre de 2024 comparada con el mismo trimestre del año anterior pasó del 6,9% al 7,7%.
Como se advierte, la política aplicada provoca el cierre de comercios e industrias, desindustrialización, desempleo, baja de salarios y contracción del mercado interno.
Unilateralizar y despolitizarComo en cualquier ciencia, la jerarquización, vinculación y dimensionamiento de los factores que inciden en la realidad son fundamentales en la economía política.
El anzuelo electoral de Milei fue la unilateralización de la inflación, su absolutización, ponerla como foco de un modelo de una sola variable cuya disminución solucionaría el problema del salario. En apariencia, la inflación es la variable objetivo y las variables dependientes son los niveles de salario, empleo y actividad. Pero, en esencia, no solo se quiere disminuir la inflación sino, sobre todo, los niveles de salario y empleo.
Estas confusiones son frecuentes en “economía”, donde existen “agentes económicos” iguales. Mientras que en “economía política”, entre otros aspectos, tanto la inflación como las medidas que se adoptan deberían analizarse teniendo en cuenta el impacto desigual en las distintas “clases sociales”, fracciones del capital, ramas económicas.
(*) Economista, UBA-UNdAv.
@Pablo_Ferrari77