Viscofan defiende su ética ante acusaciones de Hunterbrook
Viscofan ha rechazado las acusaciones de Hunterbrook sobre su planta en Danville, Illinois, calificándolas de infundadas. La empresa navarra defiende su trayectoria ética y su compromiso con la seguridad laboral y el medio ambiente. A pesar de un desplome en sus acciones, Viscofan reafirma su dedicación a la comunidad local y su cumplimiento normativo, destacando su inversión en mejoras ambientales y de seguridad.
Viscofan ha salido al paso de las acusaciones graves y sin fundamento realizadas por Hunterbrook Media sobre sus operaciones en Danville, Illinois. La empresa navarra ha defendido su trayectoria ética y su reconocido cumplimiento en materia de seguridad laboral y medioambiental. Según Viscofan, las afirmaciones de Hunterbrook se basan en una narrativa sesgada y en interpretaciones erróneas de documentos públicos, lo que ha llevado a un desplome superior al 13% en sus acciones en la Bolsa.
La compañía ha señalado que Hunterbrook es conocida por vender acciones en corto y difundir información engañosa con ánimo de lucro. Viscofan ha rechazado categóricamente las acusaciones, insistiendo en que su actuación siempre ha estado alineada con los más altos estándares legales y éticos. La empresa subraya que estas informaciones no reflejan la realidad de su compromiso con el cumplimiento normativo y las prácticas empresariales éticas.
En respuesta a las acusaciones de contaminación ambiental y prácticas laborales peligrosas, Viscofan ha destacado su compromiso con la transparencia, el cumplimiento normativo y la responsabilidad ambiental. La empresa asegura que su planta en Danville cuenta con la certificación ISO 45001, el estándar internacional más exigente en gestión de salud y seguridad laboral, y que mantiene un sólido historial de seguridad.
Viscofan también ha defendido su responsabilidad ambiental, afirmando que ha implementado rigurosos procedimientos para garantizar el cumplimiento total de la normativa. En los últimos cinco años, ha invertido más de 65 millones de euros en mejoras ambientales y de seguridad en la planta de Danville, y en la última década no ha sido sancionada ni ha tenido que pagar multas medioambientales.