Advierten por el renovado escenario de carry trade
Dólar bajo, tasa elevada y creciente endeudamiento del sector público en pesos
La creciente oferta de dólares financieros, motorizada por los préstamos en moneda dura que se deben liquidar por normativa en el MULC, continuó tirando hacia abajo el tipo de cambio y, con una tasa de interés elevada, economistas advierten por el renovado escenario de carry trade. El BCRA viene aprovechando para comprar reservas, lo que ayuda a moderar la apreciación, aunque el tipo de cambio real volvió a niveles previos a la devaluación preelectoral. Como luego los inversores van a hacer tasa en pesos, el tipo de interés presiona al alza y hay advertencias acerca de los riesgos de alimentar una bola de deuda pública en moneda local.
En ese sentido, el riesgo es una vuelta a lo que fue en su momento la bola de Lebac, aunque el escenario todavía está lejos y tiene al fisco sosteniendo un superávit que otorga margen. Desde la consultora Ecolatina afirmaron al respecto: "Las compras de divisas del BCRA vienen teniendo como contrapartida un aumento de la demanda de bonos (vía ventas del Central en el secundario y licitaciones de Finanzas). Como resultado, el perfil de vencimientos en pesos del Tesoro viene creciendo y a un plazo menor al registrado a finales de 2025. Esto no representa un problema en el corto plazo, dado las señales de compromiso con el superávit fiscal. No obstante, implica todo un desafío para un 2027 y señala cierta cautela por parte del mercado en torno al esquema cambiario".
El dólar perforó los $1.400 el último viernes y cerró en $1.399,50. El tipo de cambio real multilateral medido por el BCRA se situó en 89,9 puntos el jueves pasado, último dato disponible, lo que implica que volvió a niveles de atraso cambiario que no se veían desde junio del año pasado (en rigor, el 1 de julio fue el último día a un nivel parecido), en la previa a la devaluación que caracterizó al escenario de incertidumbre electoral. Es decir: se borró la ganancia en términos de competitividad cambiaria, en un contexto de boom importador y apertura comercial que viene golpeando al empleo de calidad.
Desde LCG afirmaron: "En términos reales el tipo de cambio recupera los niveles de julio pasado y retrocede 12% respecto del pico de octubre cuando el stress cambiario disparó el rescate de Bessent. Hay que decir que aquel nivel de octubre coincide con el marcado como target por el FMI en el acuerdo de 2022".
El contexto de carry trade se completa con una alta tasa de interés, que en los bonos de más corto plazo que ofreció el Tesoro la semana pasada se situó en 39,48%, es decir un tipo de interés real demasiado elevado y del 15,3% anual, al compararlo contra la inflación esperada del 21% para los próximos 12 meses, según el último REM del BCRA. La caución a 7 días se mantuvo por encima del 30% también durante la semana. La alta captación de pesos que consiguió el Tesoro en la última licitación (rollover del 123%) con este escenario de tasa alta y dólar quieto, más allá de la señal de baja confianza a la que refirió Ecolatina, implicó seguir esterilizando los pesos emitidos por la compra de reservas y promete algo más de presión en el tipo de interés.
Desde Vectorial afirmaron: "Los agentes venden dólares para obtener una tasa de corto plazo mediante el carry. El crecimiento de la deuda en pesos del Tesoro corre el riesgo de asimilarse al crecimiento de las LEBAC durante el mandato de Federico Sturzenegger en el BCRA, en el gobierno de Mauricio Macri".