Dólar y consumo

Afloja la demanda de dólares, pero se mantiene alta

El BCRA confirmó que las compras minoristas bajaron en marzo, aunque gran parte se destinó a gastos corrientes o quedó en cuentas locales. La presión no desaparece.

La demanda de dólares por parte de los argentinos cedió en marzo, pero no se disipó. Los datos del Banco Central confirmaron una desaceleración en las compras de divisas, en un contexto donde el tipo de cambio mostró mayor estabilidad, aunque el nivel general se mantuvo elevado en términos históricos.

Las "personas humanas" realizaron compras netas por USD 2470 millones, por debajo de los USD 2552 millones de febrero y lejos de los USD 3146 millones de enero. En el acumulado del año, la demanda minorista alcanzó los USD 8168 millones.

Menos compras, pero no menos uso

Dentro de ese total, la compra de billetes y transferencias sin fines específicos -una medición más acotada- sumó USD 1782 millones, con una caída del 16,4% mensual y el nivel más bajo desde noviembre. Aun así, el dato mantiene relevancia si se lo ubica en perspectiva: se trató del segundo nivel más bajo desde la salida del cepo para personas humanas en abril de 2025, y en las últimas décadas solo en episodios de fuerte tensión cambiaria se superaron niveles similares.

El balance cambiario detalló el destino de esos dólares. De los USD 2470 millones adquiridos, unos USD 1300 millones se destinaron a gastos corrientes, cerca de USD 600 millones quedaron como ahorro en cuentas locales y apenas unos USD 100 millones se orientaron a la formación de activos externos.

Ese desglose muestra un patrón que empieza a consolidarse: la demanda persiste, pero una porción significativa queda en cuentas locales o se utiliza en gastos corrientes.

La cuenta externa, con señales de mejora

Ese comportamiento de la demanda también se reflejó en el frente externo. En marzo, la cuenta corriente cambiaria registró un déficit de apenas USD 88 millones, muy por debajo de los USD 1674 millones del mismo mes del año pasado, y encadenó su sexta mejora consecutiva.

El resultado se explicó por salidas netas de divisas vinculadas a rentas y servicios -por USD 1321 millones y USD 522 millones, respectivamente-, que fueron parcialmente compensadas por el ingreso de dólares por el comercio de bienes, con un saldo positivo de USD 1737 millones.

La balanza comercial volvió a ser el principal sostén: se registraron cobros de exportaciones por USD 7329 millones frente a pagos de importaciones por USD 5592 millones.

Servicios y turismo, el otro frente

El déficit de servicios también se redujo y alcanzó los USD 522 millones, el nivel más bajo desde junio de 2024. Dentro de ese rubro, la cuenta de "Viajes y pasajes" explicó egresos netos por USD 393 millones, producto de gastos en el exterior por USD 780 millones e ingresos por USD 387 millones.

El resto se explicó por salidas en "Otros servicios" (USD 244 millones), "Fletes y seguros" (USD 114 millones) y servicios postales (USD 98 millones), compensados en parte por ingresos en servicios empresariales, profesionales y técnicos por USD 327 millones.

El canal financiero, el principal drenaje

Donde la salida de dólares resultó más marcada fue en la cuenta financiera, con un déficit de USD 2255 millones. Allí pesaron los egresos del sector financiero (USD 1742 millones) y del sector público, incluyendo al propio BCRA (USD 1044 millones), parcialmente compensados por ingresos del sector privado no financiero por USD 543 millones.

A ese cuadro se sumó la remisión de utilidades al exterior, que alcanzó USD 876 millones, el mayor nivel desde mayo de 2019, tras la habilitación de estos giros luego de casi siete años de restricciones.

La foto de marzo dejó así un matiz: la demanda de dólares se moderó, pero siguió activa, con una parte relevante de esas divisas que permanece dentro del sistema o se canaliza hacia gastos corrientes.

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