Otro escándalo

Agostina Páez habló del gesto racista de su padre: "Me dio mucha vergüenza"

La abogada santiagueña rompió el silencio tras la viralización del video de su padre realizando un gesto racista. Dijo que no entiende por qué lo hizo y que el episodio volvió a exponerla en plena causa abierta en Brasil.

Agostina Páez habló del video en el que su padre, el empresario Mariano Páez, aparece con un gesto racista similar al que derivó en su detención en Brasil. Lo hizo en una entrevista, días después de regresar al país: "Me quería morir. Muchas veces siento que soy la mamá de mi papá", dijo la abogada santiagueña, que pasó más de 60 días bajo custodia de la Justicia brasileña por una causa por injuria racial.

Vio el video cuando el tema ya circulaba en medios de Santiago del Estero. "No podía creer lo que hizo mi papá, sabiendo lo difícil que fue esto para mí. No sé por qué lo habrá hecho. Me he enojado mucho y me dio mucha vergüenza", sostuvo.

La abogada tomó distancia de las actitudes de su padre, pese al acompañamiento que le dio durante el proceso judicial en Brasil. "Tiene formas que no comparto para nada", afirmó. En la misma entrevista, señaló que él le escribió en Pascuas para pedirle perdón, después de varios días sin hablar.

Además, expresó que no cree que haya actuado con una intención concreta, aunque remarcó que no logra entender por qué lo hizo. Según relató, la situación la afectó mucho y volvió a dejar el caso en el centro de la escena pública.

Qué dijo sobre el episodio en Brasil

Durante la charla, la letrada volvió sobre la causa que sigue abierta en Brasil. Explicó que todo comenzó tras una discusión en un bar de Río de Janeiro y dio su versión sobre el gesto que derivó en la denuncia.

"Vi a una persona agarrarse los genitales. No dimensioné lo que estaba haciendo. No fue por su color de piel", aseguró.

Indicó que al principio creyó que la notificación judicial que recibió por WhatsApp era falsa. Después se presentó en una comisaría, donde le informaron que no podía salir del país y que debía usar tobillera electrónica. Allí vio por primera vez el video del hecho. "Mi amiga y yo estábamos temblando", recordó. Y agregó: "Tuve una crisis".

Luego explicó que al comienzo no pidió disculpas por consejo de su primer abogado. Más tarde cambió de defensa y modificó su estrategia. En el juicio pidió perdón en persona a los involucrados en el episodio.

En el tramo final de la entrevista, dejó una reflexión sobre el impacto del caso en la discusión pública. "Los argentinos lo tenemos invisibilizado, pero es algo que existe. ¿Cuándo se habló? Nunca, y ahora se habla y está buenísimo", señaló.

La causa judicial en Brasil sigue abierta. Páez pudo regresar a la Argentina tras un habeas corpus, el pago de una caución y la fijación de domicilio en el país. Desde su vuelta, dijo que recibió amenazas de muerte y mensajes intimidatorios.

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