Dolarización on shore

Ahorristas compraron más dólares, pero la mayoría quedó en los bancos

El BCRA informó el mayor monto desde octubre. La baja de tasas debilitó al peso, mientras crecen dividendos al exterior y consumos con tarjeta en dólares.

Los ahorristas aceleraron la compra de dólares en abril y adquirieron USD 1.500 millones, el monto mensual más alto desde octubre, cuando se realizaron las elecciones legislativas nacionales. El dato surge del Informe de Política Monetaria del Banco Central (IPOM), que mostró un repunte frente a febrero y marzo, meses en los que la demanda de billetes había sido de USD 800 millones en cada caso.

El peso perdió parte de su atractivo

El movimiento expuso un cambio de clima en el mercado minorista. La baja de tasas, que pasaron del 35% al 22,5%, y una inflación acumulada de 11,6% en el primer cuatrimestre redujeron el atractivo de permanecer en pesos. En ese escenario, la demanda de divisas de las personas casi se duplicó en un mes.

La comparación, sin embargo, conserva un matiz clave. Antes de las elecciones, los ahorristas compraban en promedio USD 2.500 millones mensuales. Después de las elecciones, ese promedio cayó a USD 900 millones, una baja del 63%, según la medición del BCRA. En abril, el salto hasta USD 1.500 millones cortó esa calma relativa, aunque quedó todavía lejos de los picos preelectorales.

Para el Banco Central, la novedad no pasa solo por cuánto compran las familias, sino por dónde quedan esos dólares. En el informe, la autoridad monetaria sostuvo que una parte significativa del ahorro en moneda extranjera permaneció dentro del sistema financiero local y definió ese fenómeno como dolarización "on shore", que "no constituye salida de capitales".

Dólares comprados, pero no todos fuera del sistema

De los USD 1.500 millones adquiridos por personas en abril, unos USD 400 millones salieron del sistema financiero o fueron enviados a cuentas bancarias en el exterior. El resto quedó en cuentas locales, un punto que el BCRA utiliza para diferenciar la compra de billetes de una fuga plena de capitales.

"La demanda de dólares de las familias se redujo drásticamente tras las elecciones legislativas y una parte significativa del ahorro en dólares se mantuvo depositada dentro del sistema financiero local. Este fenómeno de dolarización on shore (que no constituye salida de capitales) es una novedad que favorece la reducción del riesgo macroeconómico y mejora la estabilidad financiera", señaló el Banco Central.

La aclaración metodológica ocupa un lugar central en el reporte. El BCRA distingue entre dólares comprados para ahorro, dólares destinados a gastos corrientes -como turismo, importaciones, tarjetas o pagos de servicios- y divisas efectivamente transferidas al exterior o atesoradas fuera del sistema financiero. Según esa definición, la salida de capitales excluye tanto los consumos como el ahorro que permanece depositado en bancos locales.

Empresas extranjeras giraron más dividendos

El otro frente de demanda llegó desde las compañías. Las empresas extranjeras ya giraron algo más de USD 1.500 millones en dividendos durante los primeros cuatro meses de 2026, a partir de la flexibilización que permite remitir utilidades según balances de 2025 presentados y aprobados.

Los sectores con mayor peso en esos pagos fueron petróleo y gas, por un lado, y minería, por el otro. El Banco Central enmarcó esa dinámica dentro de la normalización cambiaria: "Hoy las empresas operan con libertad cambiaria para los pagos de importaciones, deuda externa y, a partir de estados contables auditados para 2025 en adelante, además se regularizan los pagos de dividendos".

El volumen acumulado en el primer cuatrimestre ya superó los envíos registrados en 2018 y 2019, aunque todavía quedó por debajo de los USD 2.860 millones de 2017 y los USD 4.130 millones de 2016.

Tarjetas, viajes y consumos en moneda extranjera

El uso de tarjetas para pagos en dólares también siguió en niveles elevados. A fines de abril, el saldo abierto de tarjetas en moneda extranjera llegó a USD 802 millones, uno de los valores más altos de los últimos años. En enero había tocado USD 870 millones, cifra que la consultora 1816 ubicó como el máximo histórico.

Fuentes del sistema financiero atribuyeron esa dinámica principalmente a viajes al exterior y, en segundo lugar, a compras por courier. Los pagos de servicios de streaming aparecen como una porción menor dentro de ese universo.

El dato no captura todo el consumo en moneda extranjera. Quedan afuera los pagos con tarjeta de débito y billeteras virtuales, como las que operan con Pix para gastos en Brasil. Según estimaciones del BCRA, el 70% de esos consumos en dólares se cancela luego con divisas propias de los clientes bancarios.

El incentivo tributario también empuja la operatoria. El pago directo en moneda extranjera permite evitar el recargo impositivo del 30%. Según fuentes del sistema financiero, eso llevó a que algunos clientes compren pasajes de avión en páginas extranjeras y los abonen directamente en dólares.

La foto de abril mostró, así, tres movimientos simultáneos: más familias que compraron dólares, más empresas que giraron utilidades y más consumos externos con tarjeta. El peso perdió brillo, pero buena parte de los dólares todavía quedó a la vista del sistema financiero local.

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