Alerta por playas contaminadas en Brasil: cuáles evitar y qué riesgos implica meterse al mar
Informes oficiales y relevamientos periodísticos advierten que una gran parte de las playas brasileñas no está en condiciones sanitarias adecuadas este verano. Qué zonas presentan problemas y qué enfermedades puede causar el agua contaminada.
Brasil vuelve a ser uno de los destinos más elegidos por los argentinos para las vacaciones de verano. Sin embargo, detrás de la postal de sol y mar, crece una advertencia clave: una proporción significativa de sus playas presenta niveles de contaminación que las vuelven no aptas para el baño.
De acuerdo con un relevamiento del diario Folha de São Paulo, cerca del 70% de las playas del país no cumple actualmente con los parámetros sanitarios recomendados, el registro más elevado de los últimos diez años. Las intensas lluvias y las deficiencias en los sistemas de saneamiento aparecen como los principales factores detrás del deterioro de la calidad del agua.
Los destinos más visitados por argentinos, bajo la lupa
Uno de los puntos críticos es Santa Catarina, uno de los estados con mayor afluencia de turistas argentinos. Según el último informe del Instituto de Medio Ambiente local, correspondiente al período del 28 de diciembre al 2 de enero, solo el 67,2% de los puntos analizados resultó apto para bañarse.
Entre las zonas con advertencias sanitarias figuran playas muy concurridas como Balneario Camboriú, Bombas, Bombinhas y sectores de Florianópolis. El dato marca un retroceso frente a la semana anterior, cuando el porcentaje de playas habilitadas superaba el 75%.
En Río de Janeiro, donde se controlan casi 300 puntos distribuidos en 197 playas, también se detectaron sectores no recomendados, entre ellos Botafogo, un tramo del Arpoador en Ipanema y la playa Armação, en Búzios.
El estado de San Pablo, que incluye destinos como Guarujá e Ilhabela, mostró un escenario algo menos crítico, aunque igualmente preocupante: de las 175 playas monitoreadas, 13 presentaron puntos no aptos, en su mayoría cercanos a áreas urbanas o portuarias.
Qué enfermedades puede causar el agua en mal estado
El contacto con aguas contaminadas puede derivar en diversos problemas de salud. Entre los más frecuentes se encuentran la gastroenteritis, la hepatitis A, el cólera y la fiebre tifoidea, además de afecciones en la piel, los ojos y los oídos, como dermatitis, conjuntivitis y otitis.
La gastroenteritis es el cuadro más habitual y puede manifestarse con náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal, fiebre y cefaleas. Desde la Compañía Ambiental del Estado de São Paulo (Cetesb) aclaran que no todas las personas expuestas desarrollan síntomas, ya que influyen factores como el sistema inmunológico y el grado de contacto con el agua contaminada.
Durante el verano, la situación suele agravarse por la combinación de lluvias intensas y el aumento de turistas, que sobrecarga las redes cloacales. En la temporada pasada, incluso, se registraron brotes de gastroenteritis viral en San Pablo y Santa Catarina, asociados a descargas clandestinas de efluentes en ríos y arroyos que desembocan en el mar.
Cómo se determina si una playa no es apta
El Consejo Nacional de Medio Ambiente de Brasil (Conama) fija los criterios para evaluar la calidad del agua. Una playa se considera no apta cuando presenta concentraciones elevadas de bacterias como Escherichia coli, enterococos o coliformes fecales, o cuando se detecta la presencia de residuos, aceites, algas tóxicas o efluentes cloacales.
Las autoridades advierten que el riesgo no siempre es visible. "El agua puede parecer limpia y aun así no ser segura", explicó Claudia Lamparelli, responsable del área de Aguas Costeras de la Cetesb, quien remarcó que los enterococos funcionan como un indicador clave de contaminación.
Dónde informarse antes de entrar al agua
Brasil cuenta con sistemas oficiales de monitoreo que publican reportes periódicos sobre el estado sanitario de las playas más turísticas. En muchos balnearios, además, hay cartelería que indica si el agua está habilitada o no para el baño, una referencia fundamental para los visitantes.
Desde los organismos ambientales destacan que este verano se reforzó la difusión de la información para turistas y residentes, aunque reconocen que, en varias regiones, la falta de infraestructura de saneamiento sigue siendo un problema estructural sin resolver.