La coartada perfecta

Altman alertó que algunas empresas usan la IA como excusa para despedir

El CEO de OpenAI cuestionó que compañías atribuyan recortes laborales a la inteligencia artificial. Estudios y datos del mercado no registraron aún un impacto masivo atribuible a esa tecnología.

Durante meses, miles de despidos en grandes tecnológicas se explicaron con un mismo argumento: el avance de la inteligencia artificial. Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, puso en duda esa justificación y advirtió que, en muchos casos, la tecnología funciona más como relato que como causa.

De acuerdo con un informe publicado en Xataka por Rubén Andrés, que recopila declaraciones públicas y estudios sobre empleo, parte de esos recortes respondió a procesos de reestructuración posteriores a la sobrecontratación registrada durante la pandemia y a la necesidad de reducir costos, más que a la adopción efectiva de sistemas de IA.

El "AI washing", según Altman

Altman definió esa práctica como "AI washing", un uso discursivo de la inteligencia artificial para respaldar decisiones empresariales ya tomadas.

"No sé cuál es el porcentaje exacto, pero hay algo de ‘AI washing' donde la gente culpa a la IA de despidos que harían de todos modos", afirmó en una entrevista con CNBC durante el India IA Impact Summit.

El ejecutivo describió un escenario con dos dimensiones. Por un lado, reconoció que la automatización comienza a desplazar algunas tareas administrativas. Por otro, señaló que ese proceso todavía no explica la magnitud de los recortes recientes. "Encontraremos nuevos tipos de trabajos, como hacemos con cada revolución tecnológica", sostuvo.

Proyecciones del sector frente a la advertencia

Mientras Altman pidió cautela sobre el presente, otros actores de la industria proyectaron transformaciones más profundas en los próximos años. El CEO de Anthropic, Dario Amodei, afirmó que parte de los trabajos de oficina podrían desaparecer en los próximos cinco años. Sebastian Siemiatkowski, CEO de Klarna, planteó que hacia 2030 la empresa podría prescindir de un 30% de su plantilla gracias al aumento de la productividad.

Datos citados por el Financial Times comenzaron a registrar señales iniciales asociadas a esa transición, como una caída relativa del 13% en el empleo de trabajadores junior en roles con mayor exposición a herramientas automatizadas.

Los datos actuales no acompañan la narrativa

Diversos estudios muestran, sin embargo, una brecha entre esas expectativas y los indicadores laborales disponibles.

Un relevamiento del National Bureau of Economic Research, basado en casi 6.000 directivos de empresas de EEUU, Reino Unido, Alemania y Australia, indicó que cerca del 90% aseguró que la IA no afectó el empleo en los tres años posteriores a la aparición de ChatGPT.

Otro análisis de The Budget Lab, dependiente de la Universidad de Yale, revisó estadísticas del Bureau of Labor Statistics hasta noviembre de 2025 y no detectó variaciones significativas en el desempleo de ocupaciones más expuestas a la automatización. Martha Gimbel, codirectora del laboratorio, señaló a Fortune: "No importa desde qué perspectiva se miren los datos, en este preciso momento no parece que haya efectos macroeconómicos importantes aquí".

La consultora Challenger, Gray & Christmas atribuyó en 2025 unos 54.836 despidos a la inteligencia artificial sobre un total de 1.206.374 desvinculaciones registradas ese año en EEUU.

Un impacto que Altman ubica en el futuro

Altman sostuvo que el efecto de la inteligencia artificial sobre el empleo será visible en los próximos años, aunque consideró que ese impacto todavía no resulta determinante en el presente. En ese marco, insistió en que la transformación laboral llegará con la adopción más extendida de la tecnología, pero advirtió que aún no explica los recortes masivos registrados recientemente.

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