Escándalo judicial en Brasil

Amenazas de muerte y odio en redes: Agostina Páez difundió los mensajes que recibe mientras sigue detenida en Brasil

La abogada santiagueña publicó capturas con insultos y amenazas mientras continúa detenida en Brasil por una causa por presunta injuria racial.

La abogada santiagueña Agostina Páez volvió a quedar en el centro de la escena pública luego de difundir en sus redes sociales una serie de mensajes con amenazas de muerte, insultos xenófobos y agravios que asegura recibir desde que fue denunciada en Brasil por presuntos gestos racistas contra un mozo en un bar de Río de Janeiro a mediados de enero de 2026.

A través de historias en Instagram, Páez compartió decenas de capturas en las que se leen frases intimidantes como "vas a morir", "racista no vas a tener paz" y "cuidado al caminar sola", entre otras expresiones violentas dirigidas tanto a ella como a su familia. Muchos de los mensajes -en su mayoría en portugués- incluyen emojis de calaveras y amenazas explícitas de daño físico.

Un caso que trascendió lo judicial

La causa contra Páez se tramita en la Justicia brasileña bajo la figura de injuria racial. Desde que se conoció la denuncia, el expediente avanzó en paralelo a una fuerte exposición mediática y digital que amplificó el caso en ambos países.

En ese contexto, la abogada sostiene que es víctima de un hostigamiento constante en redes sociales. Parte de los mensajes difundidos no solo cuestionan su conducta en el episodio que derivó en su detención, sino que además promueven la "justicia por mano propia" y contienen referencias de extrema violencia, incluso de carácter sexual.

La publicación de las capturas reavivó el debate sobre los límites del escrache digital, la violencia en redes sociales y el impacto que tienen los procesos judiciales con alta exposición pública.

Cruces y descargos públicos

En sus historias, Páez también respondió a una usuaria que la había acusado de ejercer bullying en el pasado. "Nunca fui su compañera, nunca me la crucé", afirmó, negando las acusaciones.

Además, hizo referencia a declaraciones públicas de la exmodelo brasileña Anamá Ferreira, quien opinó sobre el caso. Según relató la abogada, intentó contactarla por mensaje privado "con todo respeto", pero aseguró que fue bloqueada en la red social.

Hábeas corpus y pedido de garantías

Mientras tanto, la defensa de Páez presentó un hábeas corpus de 50 páginas con el objetivo de cuestionar el proceso judicial y reclamar garantías legales. En el escrito, según trascendió, se detallan horarios y momentos específicos del hecho investigado, además de referencias a cámaras de seguridad que, de acuerdo al planteo, no habrían sido incorporadas al expediente.

El recurso también cuestiona la utilización pública de la imagen de la abogada en campañas y publicaciones, al considerar que esa exposición sería improcedente mientras no exista una condena firme.

En paralelo, colegios de abogados de Santiago del Estero y de la Ciudad de Buenos Aires solicitaron la intervención de la Cancillería argentina para garantizar asistencia y seguimiento consular.

La situación actual

Páez continúa en Brasil sin autorización para salir del país mientras se desarrolla el proceso judicial. Según su entorno, atraviesa momentos emocionales complejos debido a la incertidumbre y al tiempo transcurrido desde el inicio de la causa.

El caso combina aristas judiciales, diplomáticas y sociales, y expone con crudeza cómo los conflictos legales pueden escalar en el terreno digital, donde la viralización y el anonimato potencian la violencia verbal y las amenazas en redes.

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