Sin convenios sectoriales

Amplían la "Aduana en factoría" a toda la industria para la importación de insumos

La modificación del régimen permite a cualquier industria acceder a los beneficios sin requerir de acuerdos de cámaras empresarias.

El Gobierno dispuso modificaciones al Régimen de Aduana en Factoría (RAF), con una serie de flexibilizaciones, por lo que las industrias podrán acceder a la libre importación de insumos con beneficios impositivos y aduaneros sin requerir de la aprobación previa de convenios entre el Estado nacional y la respectiva cámara empresaria sectorial.

La medida también apunta a ampliar el universo de beneficiarios, ya que hasta el momento su alcance estaba limitado al sector automotor, con la apertura a toda la industria, se espera que represente un aliciente a la importación de bienes de capital para pymes y grandes empresas.

La norma entrará en vigencia dentro de sesenta días, de acuerdo con lo consignado en el Decreto de Necesidad y Urgencia 252/2026, publicado hoy en el Boletín Oficial, en el que el Gobierno admite la "crítica" situación de la industria.

Beneficios arancelarios

El RAF fue creado en mayo de 2002 mediante otro DNU, el, 688, para las personas físicas o jurídicas titulares de establecimientos industriales, facilitando la importación de insumos y componentes con beneficios arancelarios, siempre que el destino final sea la producción local para exportación o mercado interno.

Pero la norma establecía como requisito de acceso la "suscripción de un acta-convenio con el ente que agrupa a la actividad involucrada", es decir que una empresa sólo podría alcanzar los beneficios del régimen si antes conseguía el aval de la cámara de su sector.

Para el Gobierno, esa cláusula "obstaculiza y limita su libre acceso, condicionando al interesado a requerir la previa intervención de un tercero, lo cual, además, podría redundar en una práctica restrictiva de la competencia".

No solo autos

Asimismo, los beneficios quedaron en la práctica circunscriptos al sector automotor y, según el Gobierno, constituyó una experiencia "exitosa", ya que evidenció "un crecimiento significativo en la producción, en el volumen exportado y en el nivel de empleo".

No obstante, se cuestionó el alcance limitado de la norma, puesto que "el rubro 'Fabricación de vehículos automotores, remolques y semirremolques' representa tan solo el 7,2% del valor agregado bruto de la industria manufacturera".

Un régimen "inutilizable"

El DNU fue destacado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien remarcó en un posteo en la red social X que con la modificación el régimen "simplifica enormemente la operatoria, sobre todo para empresas exportadoras".

"El problema del régimen era que las trabas burocráticas lo hacían inutilizable", sostuvo el funcionario, en referencia a que "en 24 años, únicamente la industria automotriz logró completar ese camino".

Desde que comience su implementación en junio, "lo puede pedir directamente cualquier empresa (así como a sus proveedores locales) si siente que le sirve para agilizar sus procesos y ganar competitividad", resaltó.

"Así, se podrán beneficiar empresas del sector de autopartes, maquinaria agrícola, del sector metalmecánico, de hidrocarburos, industria alimenticia, entre tantos otros", completó. 

Situación crítica de la industria

Por tal razón, se justifica "la necesidad de eliminar las limitaciones sectoriales vigentes" e implementar "sin demora herramientas que favorezcan la competitividad de las empresas exportadoras argentinas", por lo que se torna "imprescindible e inaplazable adecuar de manera inmediata los instrumentos destinados a facilitar la producción de bienes con finalidad exportadora",

De esa forma, sostiene el Gobierno, se reducirán costos y se fortalecerá la competitividad, en el marco de "la crítica coyuntura económica y productiva que atraviesa el sector industrial".

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