Argentina espera por Cabo Verde: cómo es la economía de la revelación del Mundial 2026
El rival de la Selección tiene menos de 500.000 habitantes, vive del turismo y busca convertirse en un polo tecnológico con beneficios fiscales e inversiones millonarias.
Mientras la Selección argentina se prepara para enfrentar a Cabo Verde en los dieciseisavos de final del Mundial 2026, el pequeño país africano también despierta interés fuera de la cancha.
Con menos de medio millón de habitantes y el territorio más pequeño que logró clasificarse a esta Copa del Mundo, el archipiélago atraviesa uno de los mejores momentos económicos de su historia y apuesta a transformarse en un centro tecnológico para África.
Su crecimiento combina turismo, estabilidad macroeconómica e incentivos para atraer inversiones internacionales, en una estrategia que busca diversificar una economía históricamente dependiente del exterior.
Un país pequeño que crece por encima del promedio
Cabo Verde obtuvo su independencia de Portugal en 1975 y hoy cuenta con cerca de 500.000 habitantes. Su capital es Praia y sus idiomas oficiales son el portugués y el criollo caboverdiano.
Pese a contar con escasos recursos naturales, logró consolidarse como una de las economías más estables de África Occidental.
En 2024 el Producto Bruto Interno (PBI) creció alrededor del 7%, mientras que en 2025 volvió a expandirse por encima del 6%, con una inflación cercana al 2%.
El PBI nominal ronda los USD 2.800 millones, mientras que el ingreso por habitante alcanza aproximadamente USD 5.400, uno de los más altos de África occidental.
El turismo, el gran motor de la economía
La principal fuente de ingresos del país es el turismo. Durante 2024 recibió 1,18 millones de visitantes, más del doble de toda su población.
Las islas de Sal y Boa Vista concentran buena parte de la actividad gracias a sus playas, hoteles y deportes acuáticos.
El sector servicios representa cerca del 75% del PBI, acompañado por el transporte marítimo y aéreo, la pesca, los servicios financieros y las remesas que envían los caboverdianos que viven en el exterior.
La apuesta para convertirse en un hub tecnológico
Además del turismo, el Gobierno intenta posicionar a Cabo Verde como un centro de innovación para África.
Según el informe Corporate: Deductions elaborado por PwC, el país ofrece uno de los regímenes fiscales más atractivos para empresas tecnológicas.
Entre los principales beneficios aparecen:
- un crédito fiscal de hasta el 40% para gastos en investigación y desarrollo, vigente hasta 2038;
- amortización acelerada del 33,33% anual para inversiones en software e innovación;
- beneficios para infraestructura tecnológica;
- posibilidad de compensar pérdidas fiscales durante varios años para favorecer proyectos de largo plazo.
La estrategia se complementa con una inversión pública de USD 56,5 millones en el TechPark CV y un fondo de USD 27 millones destinado a financiar startups.
Cómo son los impuestos para las empresas
El régimen tributario también busca atraer inversiones.
La alícuota del impuesto a las ganancias corporativas es del 20,4%, mientras que el IVA general alcanza el 15%.
Las empresas pueden descontar depreciaciones, amortizaciones, intereses, gastos de constitución y determinadas donaciones, además de acceder a beneficios cuando reinvierten ganancias en nuevos activos productivos.
Un país sin grandes recursos naturales
A diferencia de otras economías africanas, Cabo Verde no posee importantes reservas minerales ni petroleras.
Sus principales exportaciones son pescado, atún, moluscos, prendas de vestir y chatarra metálica, mientras que depende de las importaciones para abastecerse de combustibles, alimentos, vehículos y maquinaria.
La escasez de agua también condiciona al país, que depende en gran medida de plantas desalinizadoras para el abastecimiento de la población.
Algunas curiosidades del rival de Argentina
Más caboverdianos viven fuera del país que dentro de sus fronteras, un fenómeno que convierte a las remesas en una fuente clave de ingresos. Además, mantiene una de las democracias más estables de África y su moneda, el escudo caboverdiano (CVE), conserva un tipo de cambio fijo con el euro desde 1998.
Ahora, el país que intenta consolidarse como destino turístico y polo tecnológico buscará escribir la página más importante de su historia deportiva cuando enfrente a la Argentina de Lionel Messi en el Mundial 2026. Un desafío que trasciende el fútbol y pondrá al pequeño archipiélago africano bajo la mirada del mundo.