Argentina y el auge de las apuestas online: la protección del usuario ya no puede ser secundaria

El mercado del juego en Argentina está creciendo de una forma que hace imposible tratar la protección del usuario como un asunto secundario. A diferencia de Reino Unido, el país no cuenta con un único regulador nacional para el juego online.

La actividad se regula provincia por provincia, y las directrices oficiales del Gobierno señalan que 20 de las 24 jurisdicciones ya tienen el juego online regulado, implementado y operativo.

Esa estructura fragmentada ha creado un mercado complejo para los usuarios. Las plataformas legales operan bajo normas provinciales, mientras que los sitios ilegales siguen atrayendo tráfico gracias al fácil acceso, la promoción agresiva, las billeteras virtuales y los controles de edad limitados. Argentina.gob.ar ha identificado los sitios de apuestas ilegales, el acceso las 24 horas y las herramientas de pago digitales como factores clave detrás del aumento de las apuestas online entre adolescentes.

El mercado legal ya tiene un tamaño considerable. Datos citados en el informe Online Gaming in Argentina valoraron el sector argentino del juego online en 1.390 millones de dólares en 2024, con proyecciones de 1.570 millones en 2025 y 1.720 millones en 2026. El mismo informe estimó 4,3 millones de apostadores online en 2024, cifra que subiría a 4,6 millones en 2025.

El entorno de apuestas completo es más difícil de medir porque gran parte de la actividad se desarrolla fuera de las plataformas reguladas. UNICEF Argentina ha advertido que las apuestas están prohibidas para menores de 18 años, pero que los operadores ilegales suelen carecer de controles de edad adecuados, no pagan impuestos y pueden no ser seguros. También señaló que el 80% del tráfico desde Argentina hacia sitios de apuestas online se dirige a plataformas ilegales.

La escala del daño es cada vez más difícil de ignorar. Un estudio de 2024 realizado entre 9.000 argentinos de 15 a 29 años reveló que alrededor del 40% había apostado recientemente. En la Ciudad de Buenos Aires, la Defensoría del Pueblo encuestó a 2.765 estudiantes de 12 a 19 años y descubrió que uno de cada cuatro había realizado una apuesta online al menos una vez, pese a que las normas locales limitan esta actividad a los adultos.

Esto importa porque el daño asociado al juego no depende únicamente de si un operador es legal o ilegal. Las plataformas con licencia pueden contar con supervisión, obligaciones fiscales y controles de edad, pero las apuestas desde el móvil, los pagos instantáneos, los juegos de casino, las apuestas deportivas, los bonos y el acceso constante siguen exponiendo a los usuarios vulnerables a daños financieros y emocionales.

Ahí es donde sitios como Players Time pueden ofrecer apoyo práctico, ayudando a los usuarios de casinos online a comprobar operadores, presentar reclamaciones, seguir el avance de sus casos y recibir orientación. En Argentina, este tipo de apoyo puede ser útil antes de realizar un depósito y también después de que aparezca un problema, al ofrecer una vía estructurada para reclamar por retiros demorados, cuentas bloqueadas, bonos disputados o términos confusos.

El juego compulsivo es perjudicial para vos y tu familia. Prohibido el acceso a menores de 18 años. Para orientación gratuita, llamá al 0800-666-6006 (LOTBA)