Ariel Lijo quedó al frente de la causa ANDIS y otros expedientes sensibles
El magistrado fue sorteado como subrogante y deberá resolver el planteo de nulidad presentado por el ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad.
El juez federal Ariel Lijo asumirá desde este jueves la subrogancia del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 11, una dependencia clave de Comodoro Py que concentra causas de alto impacto político, entre ellas la investigación por presunta corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
Lijo fue elegido por sorteo de la Cámara Federal porteña, en un bolillero del que solo participaron él y la jueza María Eugenia Capuchetti. El resto de los magistrados de primera instancia quedó excluido porque ya ejerce otras subrogancias o solicitó no integrar el sorteo, en línea con las nuevas reglas del fuero que impiden acumular más de un juzgado vacante.
La vacante del juzgado 11 se mantiene desde el fallecimiento de Claudio Bonadio en febrero de 2020. Hasta ahora estaba subrogado por Sebastián Casanello, quien decidió no renovar su designación y despejó el camino para un nuevo sorteo.
La causa ANDIS, el primer desafío
El expediente más delicado que aterriza en el despacho de Lijo es la causa ANDIS, en la que ya fueron procesadas 19 personas, entre ellas el ex director del organismo Diego Spagnuolo, su segundo Daniel Garbellini y otros funcionarios y empresarios, por presunta administración fraudulenta.
Antes de dejar la subrogancia, Casanello dictó los procesamientos y ordenó nuevas indagatorias y medidas de prueba. Sin embargo, la Cámara Federal anuló el rechazo "in limine" de un planteo de nulidad y ordenó investigar el origen de los audios que dieron inicio al caso.
La defensa sostiene que el expediente se inició con audios ilegales o eventualmente manipulados, invocando la teoría del "fruto del árbol envenenado". Aunque esos registros no fueron utilizados como prueba directa en los procesamientos, la Cámara ordenó realizar una pericia técnica, medida que ahora deberá cumplir Lijo.
El juez tendrá que decidir si valida la investigación que avanzó con procesamientos o si hace lugar a la nulidad que podría comprometer el expediente. La causa seguirá bajo la conducción del fiscal Franco Picardi, quien tiene delegada la instrucción.
Impacto político y lupa sobre el magistrado
La designación tiene inevitablemente un componente político. Lijo, que fue impulsado por el Poder Ejecutivo para integrar la Corte Suprema, quedará ahora a cargo de un expediente incómodo para la actual administración.
Sus decisiones en torno a la nulidad, las nuevas indagatorias y la continuidad de la investigación serán observadas con atención tanto por la oposición como por los tribunales superiores.
Además, la Cámara Federal ya intervino en el expediente insistiendo con las pericias sobre los audios, mientras que la Cámara de Casación Penal confirmó el rechazo de otras nulidades planteadas por empresarios vinculados a la causa, avalando la continuidad de la investigación.
Causa Seguros y otros expedientes sensibles
El "paquete" que recibe Lijo no se limita a ANDIS. También quedará al frente de la "Causa Seguros", donde se investiga al expresidente Alberto Fernández por presunta defraudación al Estado mediante la contratación direccionada de pólizas en el Banco Nación.
En ese expediente ya fue dictado el procesamiento del exmandatario y el nuevo juez deberá conducir la etapa hacia el juicio oral y resolver los incidentes pendientes.
Entre los otros casos que pasan a su órbita figuran:
Enriquecimiento ilícito: con procesamientos recientes contra ex funcionarios y embargos millonarios.
Guardapolvos: investigación por presuntas irregularidades en contrataciones durante la gestión anterior.
Cuadernos: deberá resolver el pedido fiscal para elevar a juicio oral el tramo vinculado al presunto lavado de dinero del ex secretario presidencial Daniel Muñoz.
Reordenamiento en Comodoro Py
La llegada de Lijo al juzgado 11 produce además un particular enroque judicial: hasta este viernes, Casanello continuará subrogando el juzgado 4, cuyo titular es el propio Lijo. Durante 48 horas, ambos magistrados intercambiarán despachos antes de reordenar definitivamente sus competencias.
Con esta designación, el juez federal 4 concentrará bajo su firma decisiones que impactan en el pasado reciente y en el presente político argentino, en un tribunal que vuelve a ubicarse en el centro del tablero judicial.