El Gobierno bajó el precio del biodiésel para atenuar la suba del gasoil en abril
En medio de los reclamos de las empresas del autotransporte de pasajeros, Energía redujo el precio de uno de los componentes del gasoil
El Gobierno busca opciones para atenuar el impacto de la suba del petróleo en el precio de los combustibles y autorizó para abril una rebaja del 1,85% en el precio mínimo del biodiésel.
La medida fue oficializada este miércoles por la Secretaría de Energía a través de la Resolución 81/2026 del Boletín Oficial, con el objetivo de responder al reclamo de las empresas de transporte de pasajeros tras la suba en el precio de los combustibles.
Con este ajuste, el valor del insumo destinado a la mezcla con el gasoil alcanza su nivel más bajo desde enero. La decisión oficial llega tras un marzo sin cambios en los precios del sector y apunta a contener los costos operativos de las compañías de colectivos, que utilizan este combustible de forma intensiva.
Dos medidas
La medida se complementa con otra que ya había sido anticipada, como es la decisión de suspender el aumento mensual en los impuestos a los Combustibles, plasmada en el decreto 217/2026, también difundida en el Boletín en su edición de hoy.
La rebaja del precio mínimo de adquisición del biodiésel, así como la suspensión del incremento de la carga impositiva, se dan en el marco del reclamo de diferentes cámaras que representan a las empresas del autotransporte de pasajeros, que advirtieron que reducirán las frecuencias de sus servicios ante la imposibilidad de afrontar lo aumentos de costos sin el correlato de un aumento en los subsidios o una tarifa que contemple ese desfase.
No obstante, los recursos oficiales para morigerar los aumentos resultan insuficientes a la luz de los ajustes en los precios de las naftas y el gasoil a partir de la suba de la cotización del petróleo, como consecuencia de la guerra en Medio Oriente.
El nuevo precio
Con la nueva resolución, el precio mínimo de adquisición por tonelada de biodiésel pasa de los $1.842.796 vigentes en febrero y marzo a $1.808.690 para abril.
El corte máximo autorizado de biodiésel para el gasoil es del 20%, superior al 15% recientemente autorizado para el bioetanol a base de caña de azúcar y maíz para su mezcla con las naftas.
En estos últimos casos, de no mediar una nueva medida, los precios se mantendrán sin cambios en $1.000,868 por litro para el bioetanol de caña de azúcar y de $917,323 para el de maíz.
Cómo se componen los precios
Las decisiones del Gobierno apuntan a dos de los cuatro factores que componen los precios finales de los combustibles, que además de la carga impositiva y los biocombustibles, también incluyen la paridad cambiaria y la cotización del barril de petróleo Brent.
De los cuatro componentes, el precio del crudo es el detonante principal de los aumentos de los combustibles en la Argentina y el mundo, lo que llevó a varios países a tomar medidas de emergencia.
En ese sentido, España redujo la alícuota del IVA a los combustibles, Brasil hizo lo propio con los tributos específicos, Chile habilitó subsidios a la demanda en determinados grupos vulnerables y Estados Unidos, al igual que la Argentina, elevó al 15% el corte del bioetanol.
Dos impuestos polémicos
Al margen de la actual coyuntura, la Argentina cuenta con los impuestos a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono (IDC) que, a diferencia de lo que ocurre con la mayoría de los gravámenes, sus alícuotas no son porcentajes sino sumas fijas.
La ley 23.966 estableció al respecto ajustes trimestrales por inflación en enero, abril, julio y octubre de cada año, pero a raíz de los desfases acumulados desde 2021, esas modificaciones se vienen realizando todos los meses, al menos hasta que se completen los aumentos pendientes de aplicación.
De esta forma, la carga impositiva varía conforme a la inflación general y no a cuestiones propias del mercado de combustibles, impactando de forma variable en los precios base, al ser el mismo importe para distintos valores según tipo de carburante, marca o localización geográfica.