Mercados en alerta

BlackRock limita rescates en su fondo de crédito privado tras una ola de retiros

El mayor gestor de activos del mundo restringió retiros en un fondo de USD 26.000 millones tras pedidos por USD 1.200 millones. La presión golpeó a todo el sector del crédito privado.

BlackRock decidió limitar los retiros de uno de sus fondos estrella de crédito privado después de recibir una ola de pedidos de rescate por parte de inversores, en medio de crecientes dudas sobre la estabilidad de ese mercado que ya maneja cerca de USD 2 billones a nivel global. El fondo, de USD 26.000 millones, recibió solicitudes de retiro por USD 1.200 millones, equivalentes al 9,3% de su valor neto de activos.

El vehículo afectado es el HPS Corporate Lending Fund (HLEND), que presta dinero a empresas medianas. La firma informó a los inversores que pagará USD 620 millones, el máximo permitido por su política de rescates trimestrales, que fija un límite del 5%. El resto de las solicitudes quedó bloqueado hasta el próximo período.

La noticia golpeó a la acción de BlackRock, que cayó 6,7% en la Bolsa de Nueva York en una jornada marcada por ventas generalizadas en los mercados.

La tensión se extiende a todo el sector

El retroceso no se limitó a BlackRock. Otras grandes firmas del negocio del crédito privado también registraron caídas en Wall Street.

Entre ellas se ubicaron Blue Owl Capital, KKR, Carlyle, Apollo, Ares y TPG, cuyos papeles perdieron entre 5% y 6% durante la misma jornada.

La presión sobre los fondos de crédito privado se intensificó en los últimos meses, en un contexto de volatilidad financiera global. Datos de empleo en EEUU peores de lo esperado y la escalada del conflicto entre EEUU, Israel e Irán alimentaron el movimiento hacia activos considerados más seguros.

En ese escenario, cada vez más inversores -sobre todo individuos de alto patrimonio- comenzaron a pedir la devolución de su dinero.

Cómo funciona el límite a los rescates

HLEND opera como una business development company (BDC), un tipo de vehículo que capta capital -principalmente de inversores minoristas- para prestarlo a empresas que no suelen acceder con facilidad al financiamiento bancario.

El problema aparece cuando muchos inversores intentan retirar su dinero al mismo tiempo. Los préstamos que integran la cartera del fondo no pueden venderse rápidamente, lo que genera un descalce entre la liquidez que esperan los inversores y la naturaleza de largo plazo de esos activos.

El fondo explicó que el límite de rescates busca evitar ese desequilibrio. La restricción del 5% trimestral apunta a impedir "un desajuste estructural entre el capital de los inversores y la duración esperada de los préstamos de crédito privado en los que invierte".

Greggory Warren, analista senior de Morningstar, sostuvo que la situación funciona como una advertencia para el sector. "Debería servir como señal de alerta para la industria y los reguladores sobre los riesgos de los fondos ilíquidos ofrecidos a inversores minoristas", afirmó.

Otros gigantes también enfrentan presión

El movimiento no es exclusivo de BlackRock. A comienzos de la semana, Blackstone elevó el límite de rescates de uno de sus fondos de 5% a 7% y aportó USD 400 millones de capital propio -junto con dinero de empleados- para poder atender todas las solicitudes.

Por su parte, Blue Owl recompró 15,4% de uno de sus fondos en enero, mientras que en otro vehículo reemplazó rescates en efectivo por promesas de pagos futuros, según reportes del sector.

Según Warren, el principal riesgo para los gestores de activos alternativos aparece si se produce un aumento fuerte de incumplimientos en los préstamos que integran sus carteras, lo que podría deteriorar los retornos de inversión y afectar la captación de nuevos fondos.

Un negocio bajo escrutinio

HLEND fue incorporado a BlackRock en 2024, cuando la gestora compró HPS Investment Partners por USD 12.000 millones como parte de su estrategia para expandirse en el mercado del crédito privado.

El fondo afirma que presta principalmente a empresas maduras con flujos de caja estables y que sus préstamos están estructurados para tener prioridad de cobro en caso de quiebra.

Según documentos de la compañía, el 19% de su cartera está expuesto al sector del software, un segmento que sufrió fuertes ventas en los mercados por temores a disrupciones generadas por startups basadas en inteligencia artificial.

En paralelo, varias quiebras recientes -entre ellas la de un proveedor de autopartes en EEUU, un prestamista automotor subprime y la caída de un prestamista hipotecario en el Reino Unido- reavivaron interrogantes sobre los estándares de crédito dentro del sector, según reportes del sector.

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