Cambia la economía en La Rioja: ¿qué son los "Chachos" y para qué sirven?
El reciente anuncio del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, reactivó las especulaciones sobre una nueva serie de Chachos. Aunque hasta el momento no existe una confirmación formal sobre una emisión inmediata, el tema volvió a instalarse en la agenda pública y política
Los "Chachos" volvieron a ocupar las primeras planas de los medios nacionales luego de que el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, anunciara la posibilidad de retomar esta herramienta financiera que generó fuerte repercusión política y económica desde su creación en 2024.
La noticia reabrió una discusión que parecía cerrada tras el rescate de los bonos provinciales a fines de ese año. Sin embargo, la posibilidad de una nueva emisión volvió a despertar interrogantes sobre su funcionamiento, utilidad y eventual impacto en la economía riojana.
¿Qué son los Chachos?
Los Chachos son Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), una cuasimoneda emitida por la provincia de La Rioja. Fueron creados durante 2024 como una respuesta a las dificultades financieras que atravesaba la administración provincial en medio de la reducción de transferencias nacionales y la fuerte crisis económica.
Su nombre rinde homenaje al caudillo riojano Ángel Vicente "Chacho" Peñaloza y fueron emitidos con una equivalencia de uno a uno respecto del peso argentino. Los billetes circularon en denominaciones de 1.000, 2.000, 5.000, 10.000, 20.000 y 50.000 Chachos.
Para qué servían
Durante su vigencia, los Chachos podían utilizarse para realizar compras en comercios adheridos, pagar impuestos provinciales y cancelar diversos servicios dentro del territorio riojano. Además, una parte de los ingresos de empleados públicos y funcionarios se abonó mediante esta modalidad.
La provincia garantizaba su conversión a pesos y los comerciantes podían canjearlos a través de mecanismos habilitados por el Gobierno provincial. Esta característica buscó generar confianza y facilitar su aceptación en el mercado local.
Una herramienta que dividió opiniones
La experiencia de los Chachos despertó posiciones encontradas. Para el Gobierno riojano, la cuasimoneda permitió sostener el consumo interno y otorgar un alivio financiero a miles de trabajadores estatales en un contexto de ajuste económico. Diversos informes locales señalaron que los bonos fueron ampliamente aceptados por los comercios y que ayudaron a dinamizar las ventas durante varios meses.
Sin embargo, economistas y dirigentes opositores cuestionaron la medida al considerar que se trataba de una solución transitoria frente a problemas estructurales de financiamiento. También señalaron que los Chachos solo tenían validez dentro de la provincia y dependían de la capacidad estatal para garantizar su respaldo en pesos.
El antecedente de las cuasimonedas en Argentina
Los Chachos no fueron un caso aislado. Argentina tiene antecedentes de cuasimonedas provinciales emitidas durante períodos de crisis, especialmente en 2001 y 2002, cuando surgieron instrumentos como los Patacones en Buenos Aires, los Lecor en Córdoba y los Federales en Entre Ríos.
Incluso La Rioja ya había recurrido a mecanismos similares en otras etapas de su historia económica. Los BOCADE cuentan con antecedentes en emisiones realizadas durante las décadas de 1980 y 2000.
¿Pueden volver a circular?
El reciente anuncio del gobernador Quintela reactivó las especulaciones sobre una nueva serie de Chachos. Aunque hasta el momento no existe una confirmación formal sobre una emisión inmediata, el tema volvió a instalarse en la agenda pública y política.
La eventual reaparición de esta cuasimoneda dependerá de factores financieros, legales y económicos, además de la evolución de la relación fiscal entre la provincia y el Gobierno nacional. Mientras tanto, el debate ya está planteado: para algunos representan una herramienta de emergencia capaz de sostener el consumo; para otros, son el reflejo de las dificultades estructurales que enfrentan las provincias para financiarse en tiempos de crisis.