Caputo admite que la inflación de marzo puede subir por nafta y educación
El ministro reconoció que el IPC podría acelerarse tras el 2,9% de febrero por el impacto de combustibles y el inicio de clases. Tuvo un exabrupto contra los economistas que piden devaluar: "Me dan ganas de cagarlos a patadas en el culo".
El ministro de Economía, Luis Caputo, admitió que la inflación de marzo podría ubicarse por encima del registro de febrero, afectada por la suba de los combustibles y el impacto del inicio de clases. La definición la dio durante su exposición en la Bolsa de Comercio de Rosario, en un contexto en el que las estimaciones privadas ya ubican el índice por encima del 3%.
"Por ahí la inflación del mes pasado, producto de la nafta y la educación, da más alta", señaló el funcionario. Venía de dos meses consecutivos con un 2,9% de IPC y dejó planteado que el proceso de desaceleración no sigue una trayectoria lineal. La previsión de un repunte puntual no alteró, sin embargo, el diagnóstico que el ministro desplegó luego ante el auditorio, centrado en la lectura de los datos oficiales.
El factor combustibles y el contexto externo
Caputo vinculó la presión sobre los precios a la suba de los combustibles y la ubicó en el marco del conflicto en Oriente Medio como uno de los factores que pueden alterar la dinámica mensual del índice.
El ministro sostuvo que la eventual aceleración no implica un cambio de tendencia: "¿Va a ser una línea recta? No". En ese marco, insistió en que el programa económico mantiene su rumbo aun frente a indicadores puntuales que puedan "jugar en contra" en el corto plazo.
Datos oficiales y disputa sobre la lectura de la economía
El eje central de la presentación estuvo puesto en la defensa de los datos oficiales como herramienta para interpretar la evolución económica. Caputo planteó que el análisis debe basarse en registros estadísticos y no en percepciones o relatos.
"Una cosa es pensar distinto y otra es negar evidencia empírica", afirmó. En esa línea, aseguró que el Gobierno logró revertir una serie de desequilibrios sin recurrir a medidas extraordinarias como confiscaciones o restricciones a los depósitos.
También vinculó las críticas al programa con una reacción frente a la mejora de algunos indicadores: "A medida que la cosa empieza a ir mejor, la resistencia se hace cada vez más alta".
Actividad, consumo y salarios
Durante la exposición, el ministro presentó un diagnóstico de recuperación de la actividad. Señaló que "12 de los 16 sectores que componen el producto están creciendo" y ubicó en niveles elevados el consumo privado, las exportaciones y la cosecha agrícola.
El cuadro convive con una evolución dispar de los ingresos. Afirmó que el salario real registrado del sector privado se ubica dos puntos por debajo de noviembre de 2023. Según el SIPA -que incluye adicionales y horas extras-, ese mismo indicador se ubica cuatro puntos por encima de ese nivel. También indicó que los salarios no registrados alcanzan niveles máximos desde 2018.
Con ese diagnóstico, rechazó la idea de un intercambio entre inflación y recesión y la necesidad de devaluar para mejorar la competitividad. "Después de que el nivel de actividad comienza a recuperarse, la inflación comienza a caer y eso es lo que va a seguir pasando", afirmó. Y apuntó contra quienes sostienen lo contrario: "Son patéticos los economistas que dicen eso. Dan ganas de cagarlos a patadas en el culo".
Retenciones: promesa y gradualidad
Ante un auditorio vinculado al sector agropecuario, Caputo reiteró que la eliminación de retenciones es un objetivo, pero descartó una baja inmediata por su impacto fiscal. "Me encantaría bajar las retenciones a cero mañana, pero no puedo hacerlo", sostuvo.
El ministro afirmó que los derechos de exportación "van a ir a cero", aunque aclaró que será un proceso gradual. Argumentó que una reducción abrupta generaría déficit fiscal y podría reactivar cuestionamientos sobre su financiamiento: "cuando haya déficit fiscal van a instalar que Argentina volvió a las andadas, cómo lo va a financiar, vuelve Cristina".
Confianza y velocidad de la recuperación
En el tramo final, Caputo volvió sobre el papel de la confianza y la reacción del sector privado. Planteó que la macroeconomía refleja la suma de comportamientos individuales y que el rol del Estado es generar condiciones para la inversión.
"La forma en que ustedes reaccionen a esto hace una diferencia enorme", dijo ante empresarios. A la vez, admitió que su principal preocupación no es la dirección del proceso, sino la velocidad de la recuperación.