Carnaval, la historia de una fiesta que combina música y danzas en América latina
Los carnavales dejaron hace tiempo de ser solo celebraciones populares para convertirse en activos culturales. Cuáles son los más importantes de América latina
Aunque el Carnaval suele asociarse con Brasil, su historia y su alcance son mucho más amplios. La celebración se extiende por numerosos países de tradición católica -como España, Portugal y Francia- y hunde sus raíces en prácticas religiosas y festivas que se remontan al Imperio Romano. Pero pasó a convertirse en un fenómeno cultural de alcance global, con impacto social, turístico y económico.
Según la Enciclopedia Británica, el origen del Carnaval se vincula a las festividades que los romanos celebraban en los días previos a la Cuaresma, el período de 40 días anterior a la Pascua cristiana en el que los fieles se abstenían de consumir carne y de ciertos placeres. De allí proviene incluso el nombre de la fiesta: carnelevarium, una expresión latina que significa "quitar o retirar la carne".
Por esa razón, la fecha del Carnaval no es fija y varía cada año, ya que depende del calendario litúrgico cristiano. Siempre se celebra entre febrero y marzo, en función de cuándo cae la Pascua.
Si bien el Carnaval moderno conserva una fuerte impronta católica, los especialistas coinciden en que sus raíces podrían ser aún más antiguas. Las celebraciones romanas previas al cristianismo -anteriores a que esta religión se convirtiera en oficial en el año 380 d.C.- ya incluían fiestas vinculadas al renacimiento de la naturaleza, el inicio de la primavera y el año nuevo.
En Italia, por ejemplo, se asocian los orígenes del Carnaval a las Saturnales y las Lupercales, dos festividades paganas caracterizadas por varios días de banquetes, bailes y abundancia. Las Saturnales se realizaban en diciembre, en honor al dios Saturno, mientras que las Lupercales tenían lugar en febrero, un mes ligado a la purificación y a las divinidades infernales en la cosmovisión romana.
El Carnaval en América Latina y Argentina
En América Latina y el Caribe, el Carnaval llegó de la mano de la tradición católica europea, pero rápidamente incorporó elementos de las culturas indígenas y afroamericanas.
Así lo explica María Luz Endere, arqueóloga e investigadora del CONICET, quien señala que el origen del Carnaval "no es claro" y que ha sido vinculado tanto a rituales agrícolas de fertilidad como a celebraciones paganas posteriormente absorbidas por el cristianismo durante la Edad Media.
En Argentina, el recorrido fue particular. El Carnaval fue incorporado al calendario oficial en 1956, pero eliminado durante la última dictadura militar en 1976, cuando se prohibieron las manifestaciones públicas. Esa interrupción provocó la invisibilización de una práctica profundamente popular.
Recién en 2010 se restituyeron los feriados nacionales, lo que implicó una revalorización de la festividad no solo como expresión cultural, sino también como factor de integración social, dinamizador del turismo y generador de impacto en las economías locales.
Los Carnavales, patrimonio de la Unesco
A nivel regional, algunos carnavales alcanzaron reconocimiento internacional. Los de Oruro, en Bolivia, y Barranquilla, en Colombia, fueron declarados Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
En el caso argentino, si bien las celebraciones no han alcanzado esa nominación, los especialistas destacan el rol de los colectivos locales que en los últimos años impulsaron su recuperación y puesta en valor.
El reconocimiento internacional no solo pone en valor tradiciones centenarias, sino que también potencia el turismo cultural, la economía creativa y las políticas de preservación del patrimonio en cada región.
Frevo de Recife: música, danza y subversión urbana
En Brasil, la UNESCO distinguió al frevo, una expresión musical y coreográfica característica del Carnaval de Recife. Se trata de un ritmo rápido, frenético y potente, interpretado principalmente por bandas de música militar y charangas, que combina influencias de la marcha, el tango brasileño, la contradanza, la polka y piezas de música clásica.
El vistoso Fevro en Brasil
El frevo es una manifestación esencialmente urbana y dinámica, inseparable del passo, la danza que lo acompaña. Esta coreografía tiene sus orígenes en la destreza de los luchadores de capoeira.
Oruro: ritual andino bajo la liturgia cristiana
El Carnaval de Oruro, en Bolivia, es uno de los más emblemáticos de América Latina. Situada a 3.700 metros de altura, la ciudad fue un centro ceremonial precolombino clave antes de convertirse en enclave minero durante los siglos XIX y XX.
Barranquilla: sátira, música y diversidad cultural
En Colombia, el Carnaval de Barranquilla fue reconocido por su extraordinaria mezcla de tradiciones locales, africanas, indígenas y europeas. Esa diversidad se expresa en danzas como los micos y micas de América, el congo de raíz africana y el paloteo de origen español, así como en géneros musicales como la cumbia, la puya y el porro.
La música es interpretada por conjuntos de tambores o grupos de viento, mientras que la cultura material se manifiesta en carrozas, disfraces, tocados y máscaras de animales.