Las dos "vacas muertas"

Carne y petróleo, los aliados que impulsan la desaceleración de la inflación en junio

Los precios de los cortes vacunos cayeron en la tercera semana del mes y la caída del crudo, junto a la postergación del ajuste impositivo, aportan estabilidad en los combustibles.

Las oscilaciones en el precio de la carne suelen ser uno de los protagonistas principales de la canasta de consumo de las familias argentinas y, después de varios meses de alzas por encima de la inflación general, junio se apresta a presentar la otra cara de la moneda, con una baja del 1,6% en la tercera semana del mes.

De acuerdo con el relevamiento de la consultora LCG, la caída en el precio de la carne en ese período fue un factor determinante para impulsar una baja general de los precios de los alimentos del 0,3%, la pirmera deflación del mes luego de dos subas semanales de 0,1% y 0,6%.

De todos modos, el arrastre del último tramo de mayo -en el que los alimentos llegaron a aumentar 2,6% en la cuarta semana- aún muestra su incidencia en el acumulado mensual, que podría atenuarse en los próximos días si es que se confirma la tendencia descendente de las primeras semanas de junio.

En cuatro semanas, se pasó de una suba del 2,6% a una caída del 0,3%

El petróleo, el otro aliado

Fuera de los alimentos, la caída en la cotización del petróleo aportó tranquilidad en todo el planeta al despejarse los temores de una escalada inflacionaria por su impacto en el precio de los combustibles, más allá de las diferentes políticas aplicadas en la actividad por los diferentes gobiernos.

En la Argentina, si bien el Gobierno se declaró prescindente y mantuvo su decisión de no intervenir en el mercado, en dos oportunidades (abril y junio) resolvió postergar los ajustes en los impuestos a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono (IDC), en tanto las compañías del sector se acoplaron a la estrategia de YPF de aplicar una amortiguación o buffer en los precios de sus productos, compensando el impacto de las subas iniciales del petróleo con sus descensos posteriores.

Esa decisión se tomó a partir de abril, luego de un aumento promedio del 23% en marzo, pero en el mercado se sigue con atención la evolución del precio del crudo en las próximas semanas, ya que una continuidad en su caída podría dar lugar a un traslado a los combustibles.

Aunque no todas las noticias son favorables, ya que el incremento en la cotización del dólar -otra de las variables que se tiene en cuenta en la composición del precio de naftas y gasoil- podría equilibrar la baja del petróleo en la cuenta completa.

Los alimentos en la tercera semana de junio

Seis fueron los rubros que registraron incrementos en sus precios entre el 11 y el 18 de junio, en un listado encabezado por Azúcar, miel, dulces y cacao (2,9%) y completado por Productos lácteos y huevos (1,5%), Frutas y verduras (ambos con 1,1%), Productos de panificación, cereales y pastas (0,2%) y Aceites (0,1%).

Los precios que evolucionaron a la baja fueron los de Comidas listas para llevar (-0,8%), Bebidas e infusiones para consumir en el hogar (-1,1%), Carnes (-1,6%) y Condimentos y otros productos alimenticios (-2,5%).

Por su participación en el consumo familiar, la baja de la carne incidió en 0,51 punto porcentual en el nivel general y por sí sola representó una baja mayor a la global, al punto que si se la excluyera del cálculo la deflación de 0,3% pasaría a ser una inflación de 0,22%.

La carne impulsó a la baja a los alimentos en general

El acumulado mensual

El impacto de las subas en las últimas semanas de mayo se hace notar en la inflación acumulada mensual (en rigor, el promedio móvil de cuatro semanas), pero con una tendencia declinante si se observa que se pasó del un 2,5% a un 1,9% en siete días.

Los cambios en la marcha de los precios queda en evidencia con el caso de la carne, que pese a la baja de la tercera semana de junio presenta la mayor suba mensual, con un 4,3% y un aporte de 1,33 punto porcentual en la inflación de los alimentos, el 70% del total.

Los otros rubros que aumentaron más que el 1,9% promedio fueron Condimentos y otros productos alimenticios (4%), Verduras (3,1%) y Azúcar, miel, dulces y cacao (2,6%).

Por debajo de esa marca se anotaron Bebidas e infusiones para consumir en el hogar (1,5%), Productos lácteos y huevos (1,1%), Aceites (1%) y Comidas listas para llevar (0,3%), en tanto mostraron descensos Frutas (-0,2%) y Productos de panificación, cereales y pastas (-1,6%).

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