Bajo la lupa

Cocina, baños y cerramientos: la Justicia investiga la obra en el departamento de Adorni

El fiscal Gerardo Pollicita analiza el antes y después del inmueble de Caballito. Busca establecer la inversión real y la ganancia de la operación.

 La Justicia puso bajo análisis las refacciones integrales realizadas en el departamento de Manuel Adorni en Caballito, con foco en el alcance de las obras y en el dinero invertido antes de su compra. El fiscal Gerardo Pollicita accedió a imágenes que exhiben el antes y el después de la vivienda y abrió una línea de investigación sobre el diferencial entre el precio de compra y reventa.

Pollicita investiga si el patrimonio y los gastos de Adorni se corresponden con sus ingresos declarados, a partir de distintas operaciones inmobiliarias y financieras. En el caso del departamento de Caballito, hasta ahora el foco estaba puesto en cómo se estructuró la compra: la compraventa financiada mediante hipotecas privadas, el origen de los fondos de las acreedoras y la participación de terceros en la operatoria.

Según publicó La Nación, las fotografías incorporadas al expediente muestran una intervención completa en la propiedad de la calle Miró al 500: cocina renovada, dos baños reconstruidos, lavadero reacondicionado, nuevos cerramientos y trabajos sobre pisos interiores y exteriores.

Una obra completa, bajo revisión

Las imágenes muestran que la cocina fue intervenida en todos sus componentes: pisos, muebles, artefactos, mesada, iluminación y cerramientos. También se modificó el patio conectado a ese ambiente, con nuevos revestimientos.

Los baños fueron reformados en su totalidad. En el principal se retiró la bañera, se instaló una mampara y se cambiaron los pisos. El toilette replicó esa estética. A esas obras se sumaron un vestidor nuevo en el dormitorio principal, trabajos sobre pisos de madera y la puesta en valor de los espacios exteriores, que incluyen balcón y patio.

La investigación judicial busca establecer el monto real invertido en esas reformas. Ese dato es clave para calcular la eventual ganancia de la operación.

El precio, en el centro de la sospecha

El departamento había sido adquirido por Beatriz Viegas y Claudia Sbabo en USD 200.000 y luego vendido a Adorni en USD 230.000. Los investigadores observaron la diferencia de USD 30.000 frente a una obra que, según las imágenes, fue integral.

En el mercado inmobiliario, el mismo inmueble llegó a ofrecerse en USD 295.000 en noviembre de 2024, con un precio original de USD 340.000, de acuerdo con datos aportados por la inmobiliaria interviniente.

El exfutbolista Hugo Morales, anterior propietario, declaró que el departamento requería una inversión importante. "Había que poner mucha plata, se levantaron los pisos, había que cambiar los cerramientos y pintar", afirmó antes de presentarse ante la fiscalía. También señaló que decidió venderlo sin demoras y al mismo valor al que lo había comprado décadas atrás.

La operatoria y el rol de terceros

En sus declaraciones, las dos jubiladas señalaron al hijo de una de ellas, Pablo Martín Feijoo, como responsable de la operatoria. El expediente ya incluía documentación a su nombre vinculada a la reserva del inmueble.

Feijoo figura además en registros de ingresos a Casa Rosada, donde accedió autorizado por el propio Adorni en octubre de 2025, cuando la operación aún no se había cerrado. Según su entorno, se desempeña como socio y gerente en empresas vinculadas a la construcción y desarrollos urbanos.

Indio Cuá: la otra obra bajo análisis

La investigación no se limita al departamento de Caballito. En paralelo, el fiscal Pollicita avanza sobre los trabajos realizados en la propiedad de Indio Cuá, con foco en los gastos posteriores a la compra.

En ese tramo del expediente, ordenó la citación del contratista de la obra. El testigo deberá presentar presupuestos, planos, listado de trabajadores y las comunicaciones mantenidas con Adorni. El objetivo es reconstruir cuánto se invirtió y cómo se financió la obra.

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