El bono para jubilados sigue congelado y los de la mínima perdieron 30% de poder adquisitivo
La confirmación del refuerzo de $70.000 vuelve a reducir los ingresos efectivos del piso de la escala previsional.
El Gobierno oficializó para julio el pago del bono de refuerzo de $70.000 para jubilados y pensionados que cobran el haber mínimo a través de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), que de esta forma lleva 29 meses sin ser modificado, a pesar de que en ese lapso la inflación se acerca al 150%.
La falta de actualización del bono previsional viene generando un efecto contrario al supuestamente buscado, ya que los jubilados que menos ganan terminan recibiendo un ingreso total que mes a mes va perdiendo poder adquisitivo respecto de quienes reciben haberes más altos, al punto de acumular en los 29 meses transcurridos un desfase del 30%.
Aún no se publicó la resolución de la Anses que confirme los montos de las jubilaciones del mes próximo, que se ajustarán por la inflación del 2,15% de mayo, pero el Poder Ejecutivo ya confirmó que el bono de refuerzo para los niveles inferiores continuará en los $70.000 fijados originalmente en marzo de 2024.
Así quedó establecido en el decreto 532/2026, publicado hoy en el Boletín Oficial, en tanto se prevé que mañana o a más tardar en los primeros días de la semana próxima se de a conocer la norma del organismo previsional que fije una jubilación mínima que se estima será de $411.989,33.
Pero otra vez el ajuste porcentual no será el mismo para todos los jubilados: aquellos que superen (sin bono) los $482.000 mensuales percibirán un incremento en línea con el 2,15% de inflación de mayo, pero el ingreso efectivo (jubilación más bono) de quienes reciben el haber mínimo pasará de los $473.317,99 de junio a $481.989,33 en julio, con un aumento del 1,83%, no solo inferior a la inflación de mayo sino también respecto al resto de la escala previsional.
Un perjuicio más que un beneficio
El congelamiento del bono de refuerzo genera una situación paradójica, ya que por la inflación acumulada en 29 meses termina siendo un perjuicio más que un beneficio para los jubilados que perciben el haber mínimo en relación con quienes cobran ingresos superiores.
En marzo del 2024 se resolvió aumentar el bono de $55.000 a $70.000 y, desde entonces, el refuerzo se mantendrá sin modificaciones por lo menos por 29 meses, sin que exista la intención oficial de incrementarlo en lo que resta de 2026, a juzgar por las pautas para la elaboración de la ley de Presupuesto y una evolución de la inflación y del resultado fiscal que aleja toda perspectiva de actualización en la materia.
Esa falta de actualización implica una pérdida del poder adquisitivo de aquellos que perciben los haberes mínimos, debido a la inflación acumulada en ese lapso, al punto que el bono pasará de representar el 34,24% del ingreso total en marzo de 2024 al 14,52% el mes que viene.
Compensación por la movilidad anterior
De acuerdo con la explicación oficial, el bono se aplica "a modo de compensación por los efectos adversos ocasionados por la aplicación de la ley 27.609 en los haberes previsionales de los adultos mayores de menores ingresos", en referencia a la movilidad establecida en 2021 por el Gobierno del expresidente Alberto Fernández.
El Gobierno criticó oportunamente esa ley, por entender que la fórmula de movilidad del Gobierno anterior "presentaba graves y serios inconvenientes, en tanto no resguardaba el riesgo inflacionario que afectaba los beneficios de los adultos mayores, puesto que no contemplaba la variación de los precios y presentaba un gran desfasaje entre la evolución de las variables económicas y su traslado a los haberes, entre otras cuestiones".
Pese a la referencia a que la ley anterior "no contemplaba la variación de precios", el bono se mantiene sin cambios desde marzo de 2024, con una inflación acumulada desde entonces hasta mayo de este año del 140,3%, que llegaría al 144,9% en junio y al 149,3 en julio, si los índices de esos dos meses se ubican en torno a las últimas proyecciones del promedio de las consultoras.
De cuánto debería ser el bono para jubilados
La brecha de 0,32 punto porcentual entre el 2,15% de aumento que tendrán las jubilaciones más altas y el 1,83% correspondiente a la mínima por el bono incluido, es mucho más amplia si se considera todo el período iniciado en marzo de 2024, mes en el que se aumentó el bono de $55.000 a $70.000.
Desde entonces, al comenzar a aplicarse la nueva modalidad de aumento por la inflación, más el ajuste del 27,18% establecido por única vez en marzo a modo de compensación por parte de lo perdido en el inicio de 2024, las jubilaciones tendrán hasta julio un aumento general del 206,43%, respecto de los $134.446 del inicio de la serie.
La suma de jubilación mínima y bono registrará un alza del 135,7%, es decir, 70,73 puntos porcentuales menos, o bien un rezago del 30%.
Para superar ese desfase, el Poder Ejecutivo tendría que ajustar el bono en $144.501, con lo que lo elevaría a un monto de $214.501.
De esa manera, la jubilación mínima más el bono no sería de $481.989,33 en julio, sino de $626.490,33.