Misterio oficial

Con una advertencia, el Pentágono libera archivos OVNI

Tras una orden de Trump, Defensa publicó fotos, videos y documentos sobre fenómenos no identificados, pero aclaró que los casos siguen sin resolución oficial.

El Pentágono empezó a publicar archivos, imágenes y videos sobre fenómenos anómalos no identificados, el nombre técnico que el gobierno de EEUU utiliza para los antiguos OVNIs. La apertura llegó después de una directiva de Donald Trump y fue presentada por el Departamento de Defensa como un gesto de "transparencia total", aunque con una advertencia central: los casos difundidos siguen sin resolución oficial.

Los documentos fueron alojados en un sitio del gobierno estadounidense llamado war.gov/UFO y, según el Pentágono, se sumarán nuevas tandas cada pocas semanas. La tarea, de acuerdo con la propia explicación oficial, involucra a decenas de agencias y la revisión de "decenas de millones de registros" acumulados durante décadas, muchos de ellos todavía en papel.

Una orden de Trump y una promesa de transparencia

Trump había anticipado el movimiento el 19 de febrero de 2026, cuando anunció que instruiría al secretario de Guerra y a otras agencias del gobierno a iniciar el proceso de identificación y publicación de archivos vinculados con "vida alienígena y extraterrestre", fenómenos aéreos no identificados y OVNIs.

El sitio oficial sostiene que la iniciativa responde a esa directiva presidencial y que el Departamento de Guerra, con apoyo de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional, coordina el trabajo para localizar, revisar, desclasificar y difundir documentos históricos y registros no resueltos sobre UAP.

"El pueblo estadounidense ahora puede acceder instantáneamente a los archivos UAP desclasificados del gobierno federal", señaló el comunicado oficial citado en los textos fuente. "Los últimos videos, fotos y documentos originales de todo el gobierno de Estados Unidos están en un solo lugar: sin necesidad de autorización de seguridad".

El secretario de Guerra, Pete Hegseth, también buscó darle peso político a la publicación. "El Departamento de Guerra está en sintonía con el presidente Trump para llevar una transparencia sin precedentes sobre la comprensión de nuestro gobierno acerca de los Fenómenos Anómalos No Identificados", afirmó. Y agregó: "Estos archivos, ocultos detrás de clasificaciones, alimentaron durante mucho tiempo una especulación justificada, y es hora de que el pueblo estadounidense los vea por sí mismo".

Luces en la Luna, reportes militares y objetos borrosos

La primera tanda incluye materiales de distinta época y naturaleza: imágenes, videos, informes de inteligencia y relatos de testigos. Entre los documentos aparecen episodios vinculados con las misiones Apolo 12 y Apolo 17, dos referencias de alto impacto por su carga histórica y simbólica.

Durante la misión Apolo 12, en 1969, el astronauta Alan Bean reportó "destellos de luz" que describió como objetos que "se alejaban navegando hacia el espacio". En Apolo 17 (foto), la última misión lunar del programa, en 1972, la tripulación observó puntos de luz "dentados" que "daban tumbos" y "rotaban muy lejos en la distancia".

También figura un documento fechado en noviembre de 1948, descripto por el Pentágono como un informe de inteligencia de la Fuerza Aérea sobre la preocupación causada por "reportes recurrentes sobre platos voladores".

Los archivos más recientes incluyen supuestos avistamientos en Siria y Grecia. En un caso de 2023, un testigo describió en Siria un objeto "con forma de pelota saltarina" que se desplazaba a casi 500 millas por hora (800 kilómetros por hora) durante "al menos siete minutos". Otro registro, capturado en Grecia ese mismo año, muestra un clip de 25 segundos con un objeto "pequeño y circular" que volaba cerca de la superficie del océano hacia tierra.

Pero el propio Pentágono colocó una advertencia sobre esos materiales: ninguna descripción debe interpretarse como "juicio analítico, conclusión investigativa o determinación fáctica" sobre la validez, naturaleza o importancia de cada episodio.

Archivos no resueltos, no pruebas concluyentes

La clave de la publicación está menos en lo que muestra que en lo que todavía no puede afirmar. El Departamento de Defensa explicó que los materiales archivados corresponden a casos no resueltos. Eso significa, según la definición oficial, que el gobierno "no puede hacer una determinación definitiva sobre la naturaleza de los fenómenos observados".

La agencia sostuvo que todos los documentos fueron revisados por razones de seguridad, pero aclaró que muchos materiales "todavía no fueron analizados para la resolución de anomalías". Esa salvedad marca el límite de la difusión: el gobierno abre los archivos, pero no presenta una conclusión científica ni una prueba de vida extraterrestre.

El Pentágono incluso invitó a la participación del sector privado, al señalar que acepta análisis, información y experiencia externa para estudiar los casos. Al mismo tiempo, indicó que mantendrá por separado los reportes sobre casos UAP ya resueltos, como exige la normativa vigente.

La fórmula oficial busca entregar material sin cerrar el sentido de los documentos. "El público puede sacar sus propias conclusiones", sostuvo el sitio del Departamento de Defensa, una frase que funciona como promesa de apertura y como cobertura frente a la incertidumbre de los registros.

NASA se suma al mensaje oficial

El administrador de la NASA, Jared Isaacman, celebró la decisión de la administración Trump y la vinculó con una política de mayor transparencia sobre fenómenos anómalos no identificados.

"En la NASA, nuestro trabajo es reunir a las mentes más brillantes y los instrumentos científicos más avanzados, seguir los datos y compartir lo que aprendemos", escribió Isaacman en X. "Seguiremos siendo francos sobre lo que sabemos que es cierto, lo que aún no entendemos y todo lo que queda por descubrir".

La intervención de Isaacman reforzó el tono institucional de la publicación: no negar el interés público, no clausurar la discusión y, a la vez, evitar que la desclasificación se presente como una confirmación de hipótesis extraterrestres.

El fantasma del caso Epstein

La difusión de los archivos también abrió un frente político. Algunos críticos de Trump acusaron al gobierno de usar el tema OVNI como distracción frente a la publicación de los archivos vinculados con Jeffrey Epstein, que también avanzó bajo una modalidad gradual y recibió cuestionamientos por documentos ya conocidos, tachaduras extensas, omisiones y errores en la exposición de nombres.

La exrepresentante Marjorie Taylor Greene, convertida en una voz crítica del presidente, escribió en X: "Realmente no me importan los archivos OVNI. Simplemente no". Y calificó la publicación como "propaganda" mientras, según su mensaje, el gobierno sostiene guerras, permite impunidad y deteriora el valor del dólar.

El representante republicano Thomas Massie también había cuestionado en febrero la promesa de Trump de liberar documentos sobre OVNIs. "Desplegaron el arma definitiva de distracción masiva, pero los archivos Epstein no van a desaparecer... ni siquiera por los aliens", escribió.

El esquema de publicación fue bautizado PURSUE, acrónimo en inglés de Presidential Unsealings and Reporting System for UAP Encounters: un sistema presidencial para desclasificar y reportar encuentros con fenómenos anómalos no identificados. El modelo se parece al esquema que el Departamento de Justicia empezó a usar en diciembre para los archivos Epstein. En sus primeras horas, además, el sitio oficial con los documentos OVNI presentó fallas de funcionamiento.

Obama, aliens y una pelea de alto voltaje

El tema también quedó atravesado por una disputa pública entre Trump y Barack Obama. En febrero, Obama dijo en una entrevista que los aliens eran "reales", aunque luego aclaró que hablaba de probabilidades: "El universo es tan vasto que las chances de que haya vida ahí afuera son buenas". También señaló que durante su paso por la Casa Blanca no vio evidencia de vida extraterrestre.

Trump acusó a Obama de haber revelado "información clasificada" y sostuvo que había cometido "un gran error". Días después, prometió avanzar con la publicación de los documentos.

Obama volvió a referirse al tema esta semana, tres días antes de la liberación de los archivos. En una entrevista con Stephen Colbert, dijo que el "gobierno es terrible para guardar secretos" y que, si tuviera pruebas de la existencia de aliens, "algún tipo que custodia la instalación se habría sacado una selfie con uno de los aliens y se la habría mandado a su novia".

Mientras tanto, el Pentágono abrió su archivo y dejó el misterio en suspenso. En la primera tanda hay luces lunares, informes de inteligencia, videos borrosos y relatos de objetos veloces sobre Siria o el mar griego. También hay una advertencia oficial que enfría cualquier salto interpretativo: por ahora, el gobierno de EEUU mostró documentos. No respuestas.

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