Crisis en las pymes: la caída de las ventas ya afecta a más del 80% de las empresas
Las dificultades comerciales alcanzaron un récord histórico: crecieron los problemas de cobro, la presión de los importados y la pérdida de empleo.
La caída de las ventas afectó al 83% de las pymes industriales durante el primer trimestre del año y marcó el nivel más alto de toda la serie relevada por la Fundación Observatorio PyME. El deterioro comercial apareció como el principal problema para las empresas manufactureras, por encima del aumento de costos, la competencia importada y las dificultades financieras.
El dato surge del último informe coyuntural elaborado por la entidad, que también registró una contracción interanual de la producción del 9,2% y una baja trimestral desestacionalizada del 1,7%.
Facturación en retroceso y menor demanda
La retracción comercial impactó directamente en la facturación. El 57% de las firmas informó una reducción de sus ingresos en los primeros tres meses del año. A su vez, el 61% atribuyó ese resultado a una menor demanda dentro del mercado interno.
"La facturación aumentó solo para el 25% de las firmas y se registró un mejor desempeño de las ventas de productos importados, situación que podría reflejar una reorganización comercial de las PyME frente al contexto", señaló el informe.
El mercado externo exhibió un comportamiento más estable. El 46% de las compañías mantuvo sus niveles de facturación vinculados a exportaciones, mientras que el 33% reportó retrocesos. Aun así, más del 60% de las manufactureras continúa dependiendo principalmente del consumo doméstico.
La reducción de pedidos coincidió con un incremento de otras dificultades operativas. El aumento de los costos de los principales insumos afectó al 67% de las empresas. Al mismo tiempo, la preocupación por los retrasos en los pagos de clientes avanzó del 35% al 60% en apenas un año.
La competencia importada gana terreno
El informe también detectó un fuerte avance de la competencia importada. En el período analizado, el 46% de las pymes industriales manifestó preocupación por el ingreso de productos extranjeros. Un año antes ese porcentaje alcanzaba al 25%.
"Este escenario coyuntural coincide con el diagnóstico estructural de 2025, donde el 46% de las pymes industriales manifestó sentirse amenazada por las importaciones, con China como principal origen de la competencia extranjera y una pérdida de mercado interno a manos de importaciones para el 33% de las firmas", indicó el relevamiento.
Los sectores más expuestos al ingreso de mercadería importada fueron caucho y plástico, textiles, autopartes y metalmecánica.
El impacto sobre el empleo
La combinación de menor producción, caída de ingresos y pérdida de participación comercial también tuvo consecuencias sobre el empleo. La cantidad de ocupados descendió 1,4% respecto del trimestre anterior y acumuló trece trimestres consecutivos de retroceso. En la comparación interanual, la reducción alcanzó el 5%.
La tendencia profundizó el deterioro registrado durante 2025. Ese año el empleo en las pymes industriales cayó 3,6% frente a 2024, la mayor baja de los últimos cinco años. Además, el 27% de las empresas atravesó procesos de achicamiento, uno de los porcentajes más elevados desde que comenzó la serie en 2004.
Las expectativas empresarias tampoco mostraron señales de recuperación inmediata. El Índice de Confianza Empresarial descendió hasta los 40 puntos y registró su valor más bajo desde el tercer trimestre de 2023.
Por su parte, el Índice Anticipatorio del Ciclo de Actividad PyME permaneció en zona contractiva. El indicador utiliza variables vinculadas a stocks, producción, empleo y cartera de pedidos para proyectar la evolución del sector.
Inversión y crédito: entre las principales limitaciones
Los problemas también alcanzaron a las decisiones de inversión. Apenas el 36% de los empresarios consideró que atraviesa un buen momento para invertir. Aunque la cifra mejoró respecto de fines de 2025, todavía permanece por debajo del 44% registrado durante 2024 y lejos del máximo histórico de 63,9% alcanzado en 2005.
El acceso al financiamiento continúa como una de las principales limitaciones. Sólo el 18% de las pymes utilizó crédito bancario, la participación más baja desde 2006.
Esa restricción obliga a que cerca del 75% de las inversiones en maquinaria y equipamiento dependa de recursos propios, principalmente reinversión de utilidades o aportes de socios.
Consultadas sobre las medidas necesarias para revertir el escenario actual, las manufactureras ubicaron en primer lugar el alivio fiscal, mencionado por el 72% de las firmas. Luego aparecieron la estabilidad macroeconómica, con el 61%, y acciones contra la competencia desleal, con el 59%.
La apuesta por energía y minería
El 26% de las empresas relevadas declaró tener algún tipo de relación comercial con actividades de energía y minería, mientras que otro 12% manifestó interés en incorporarse a esas cadenas de valor.
Entre quienes ya participan como proveedores directos o indirectos, el 49% estimó un impacto alto o muy alto sobre sus ventas. Entre las firmas que buscan incorporarse a esos sectores, esa expectativa alcanzó al 34%.
Según datos citados por Wise Capital, minería y energía generaron ingresos netos por USD 17.605 millones durante el primer cuatrimestre de 2026, un 20,9% más que un año antes. Dentro de ese desempeño, la minería avanzó 88% y el sector petrolero creció 38%, con el mejor inicio de año desde 2003. Estas cifras alimentan las expectativas de las empresas que buscan incorporarse a esas cadenas de valor.
Esa expansión aporta divisas y genera nuevas oportunidades para proveedores industriales vinculados a ambas cadenas productivas. El desafío para el segundo semestre será reactivar la manufactura y el consumo sin comprometer el equilibrio comercial alcanzado.