¿Cuál debería ser el precio del dólar oficial, según el FMI?
Actualmente, el dólar tiene un precio de $1.420. El organismo internacional dejó una advertencia incómoda al Gobierno sobre la cotización
El Fondo Monetario Internacional volvió a poner el foco sobre el tipo de cambio argentino y dejó una advertencia que incomoda al Gobierno: considera que el peso está sobrevaluado y que el dólar oficial debería ubicarse en un nivel más alto para mejorar la competitividad de la economía.
La observación aparece en los anexos técnicos del último informe del organismo, donde, pese a elogiar el ajuste fiscal y el programa económico de Javier Milei, el FMI insiste en que existe un atraso cambiario.
El cálculo del FMI y el precio del dólar
Según el análisis del organismo, el tipo de cambio real argentino presenta una sobrevaluación cercana al 15,8%. El cálculo toma como referencia la necesidad de alcanzar un superávit en la cuenta corriente equivalente al 0,7% del PBI.
A partir de ese cálculo, distintos analistas estiman que el dólar oficial debería ubicarse por encima de los $1.740 para alcanzar un nivel de equilibrio cambiario compatible con la competitividad de la economía argentina.
Sin embargo, durante el último año Argentina registró un déficit de 1,1%, lo que implica que salieron más dólares de los que ingresaron por comercio y servicios.
Además, el FMI remarcó que la situación se agravó en los primeros meses de 2026 debido a que el dólar oficial avanzó por debajo de la inflación.
Con ese escenario, distintos analistas interpretan que, para el Fondo, el dólar debería cotizar por encima de los $1.740, un valor cercano al techo de la banda cambiaria actual.
La postura del Gobierno
El ministro de Economía, Luis Caputo, rechaza las versiones sobre atraso cambiario y sostiene que no hay razones para una devaluación.
Como argumento, el Gobierno destaca el crecimiento de las exportaciones, la acumulación de reservas y la baja de las tasas de interés.
Sin embargo, el FMI insiste en que Argentina debe avanzar hacia un esquema cambiario más flexible para enfrentar eventuales shocks externos y reducir riesgos financieros en el futuro.