Déficit del Sector Externo: transitando de Supercrisis a Hipercrisis
El BCRA registró un déficit de USD1.122,2 millones en el primer trimestre y fuertes salidas por servicios, renta y compra de dólares, que presionan sobre reservas y equilibrio externo.
Tras una semana de múltiples intervenciones presidenciales en materia económica y una cuantiosa exhibición de indicadores, resulta pertinente examinar uno de ellos (ya que "como muestra basta un botón") para develar las contradicciones, entre el "exponer" y el "hacer", del Gobierno Libertario.
Para ello es útil recuperar lo dicho, hace ya casi una década, en "Llegó la Supercrisis, evitemos la Hipercrisis" (BAE Negocios 13-05-2018), donde se enmarcó lo expresado en "No hay Superávit Fiscal" (BAE Negocios 22-02-2026), ya que, "el amañado" que exhibe la Gestión , lejos está de los guarismos que permitirían el pago de los intereses de la deuda del Tesoro Nacional, acumulándose -por no ser honrados-, a la Deuda.
En esta misma dirección, en "Nacionalismo vs. Globalización" Parte IV (BAE Negocios 23-02-2026), se constató también que el desequilibrio del Sector Externo (1) está presente, producto de las cosmovisiones "globalizadoras extremas" de la actual Administración -contrarias al Nuevo Orden Internacional, hoy vigente-, que le impide adoptar medidas de equilibrio efectivas.
La situación se agrava con el paso del tiempo, según lo señala, con precisión, el informe brindado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA): "Balance Cambiario" correspondiente a Marzo y al primer trimestre del corriente año.
Un Crítico deterioro
Como puede observarse, continúa el Déficit de Cuenta Corriente Cambiaria (2), siendo USD88 millones el del mes y alcanzando en los tres primeros meses, la suma de USD1.122,2 millones.
Su descomposición nos indica que:
* los Bienes aportaron un superávit de USD1.738 millones durante el mes y USD5.710,2 millones en el trimestre,
* los Servicios, registraron una salida neta de USD522 millones y USD2.208,1 millones en los tres primeros meses del año,
* el Ingreso Primario (Intereses y Utilidades) arrojó un "rojo" de USD1.321 millones, computándose para el acumulado trimestral unos USD4.649 millones,
Por otra parte, la Cuenta Financiera, resultó en un Déficit de USD2.256 millones para el tercer mes del año, y un acumulado superavitario de USD1.090 millones para el primer cierre trimestral, destacándose en este rubro:
* la Formación de Activos Externos (FAE) del Sector Privado no Financiero, con una acumulación de USD1.782 millones en el mes y USD6.642 millones para el periodo en estudio.
Así, la Variación de Reservas Transaccionales se ubicó en -USD2.325 millones para Marzo y en +USD10 millones para el primer trimestre del' 26, que impactada por Ajustes de Valuación y Otros determinó, finalmente, una Variación del Total de las Reservas por -USD3.514 millones en Marzo y +USD957 millones en el trimestre.
Con cuentas claras y bajo el "criterio caja" (3), el Déficit del Sector Externo se manifiesta evidente pero, con el Devengado (4) -el que utilizan los "buenos hombres de negocios"-, es...
Explosivo
Para explicitar esta dinámica, viene al caso, tener presente que la acumulación de reservas cumple importantes funciones en la economía, pues deviene en un indicador de "solvencia del sector externo", que protege al país de eventuales shocks internacionales o de ocasionales déficits en las cuentas que lo componen.
A su vez, contribuye a la estabilidad de las expectativas además de proveer recursos para hacer frente a los compromisos derivados de la Deuda Externa.
Esta acumulación se logra a través del Superávit del Sector Externo, condición necesaria para los equilibrios macroeconómicos.
Sin embargo, "no todo lo que brilla es oro", pues también pueden obtenerse recurriendo a:
* endeudamiento externo,
* ventas de activos al exterior,
* por uso de encajes correspondientes a depósitos en moneda extranjera en el Sistema Financiero Local
* impulsando una Depresión Económica que disminuya sensiblemente las Importaciones.
Estos procedimientos si bien generan existencias de Divisas, son esencialmente transitorias, ya que ninguno de ellos puede sostenerse ilimitadamente y, a medida que las "fuentes" llegan a sus máximos, el Aparato Productivo tiende a desestabilizarse.
Los stocks así obtenidos derivan hacia la formación de activos externos en manos de nacionales, lo que en el primer trimestre, como lo expresa el Cuadro de rigor, ha ocurrido.
Queda claro que este es el camino utilizado por la actual Administración, por lo tanto, no hay una adecuada acumulación de reservas para proveer a una dinámica economía nacional.
La única forma adecuada y permanente de lograr este "acopio virtuoso" y así, contribuir a los necesarios equilibrios macroeconómicos que el país requiere, es a través del Superávit de la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos complementado por un flujo positivo de inversiones extranjeras directas.
Naturalmente, estas situaciones son imposibles de alcanzar con las políticas decididas por el Ministerio de Economía, ya que implican sostener un Tipo de Cambio competitivo, aplicar una Administración del Comercio Exterior inteligente y una intensa reactivación productiva.
Ahora bien, retomando la coyuntura, es dable resaltar que a similares condiciones, el proyectado para el año del actual Saldo de la Balanza Comercial (Exportación menos Importación de Bienes) podría alcanzar cerca de USD20.000 millones.
Sin embargo al incluirse la Balanza de Servicios (Turismo, Dividendos, Fletes y Seguros, entre otros) ya se agotaría, cuando aún resta honrar los intereses de la Deuda Pública y Privada.
Pero, como si esto fuera poco, todavía falta conseguir los dólares que las familias argentinas desean comprar, con sus pesos, que alcanzaron en el primer trimestre la friolera de USD7.000 millones, que daría un acumulado anual, si se mantienen las condiciones, de USD28.000 millones.
Es en este marco, que la Supercrisis (5) heredada por el Poder Ejecutivo Nacional transita, sin prisa y sin pausa, hacia una autogenerada Hipercrisis (6) anómica.
¡Es hora de cambiar!
Y solo se conseguirá si la Dirigencia Empresarial, Sindical, Política, Social y Religiosa (cada vez más consciente de la debacle expuesta), mancomunadamente, inicia el camino que permita instaurar, en estas tierras, un Modelo de Desarrollo Económico, Permanente y Sustentable (MoDePyS) con orientación a la producción.
Agradecemos la colaboración de Oscar Carreras y Roberto Nuesch.
1- Se define como Sector Externo, a la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos, que a su vez está integrada por: la Balanza Comercial (diferencia entre la exportación e importación de bienes); la Balanza de Servicios, resultante de ingresos y egresos monetarios generados por seguros, fletes, turismo, aplicaciones informáticas, dividendos y otros; la Balanza de Transferencias Unilaterales, que aglutina las remesas, donaciones o ayudas monetarias a no residentes y la Balanza de Rentas, reúne todas las entradas y salidas que se generan por los factores productivos nacionales en el exterior, o de sus titulares no residentes en nuestro país.
2- La Cuenta Corriente Cambiaria registra las transacciones económicas de un país con el exterior, relacionadas con el intercambio de bienes, servicios, rentas y transferencias corrientes, pero medido en términos de flujos de divisas.
3- El "Criterio Caja", considera Ingresos y Gastos a partir de su efectivo cobro o pago. En consecuencia, se genera la registración a partir de una variación en el flujo, positivo o negativo, de la Cuenta Caja.
4- El "Devengado", es una regla contable que reconoce Ingresos y Gastos en el momento en que se generan, independientemente de si se han cobrado o pagado.
5- Se define como Supercrisis, a la situación generada por la Administración 'Cambiemos', a partir de la convergencia de dos desequilibrios macroeconómicos: el Fiscal, parecido al que provocara el colapso del Gobierno del Dr. Ricardo Alfonsín, y el Externo, similar al del Dr. Fernando de la Rúa.
6- Se denomina Hipercrisis, al estadio anómico posterior a la Supercrisis, provocado por la agravante ausencia de legítimos emergentes políticos que funjan como garantes de la restitución del orden.