Día Mundial del Dengue: por qué preocupa una enfermedad que ya afecta a más de 100 países
La fecha busca impulsar la prevención frente a una infección que registró cifras récord durante 2024.
Más de 14,6 millones de casos y más de 12.000 muertes fueron reportados durante 2024 en más de 100 países afectados por el dengue. En ese contexto, cada 15 de junio se conmemora el Día Mundial del Dengue, una iniciativa internacional destinada a impulsar la prevención frente a una infección que amplió su alcance durante las últimas décadas.
La edición 2026 se desarrolla bajo el lema "One World Against Dengue" (Un mundo contra el dengue), una consigna que acompaña una realidad sanitaria cada vez más extendida: el virus dejó de limitarse a determinadas zonas tropicales y pasó a constituir un desafío global. Más de la mitad de la población mundial reside actualmente en áreas con riesgo de transmisión y las estimaciones calculan cerca de 390 millones de infecciones por año.
Una enfermedad más compleja de lo que parece
El dengue es una enfermedad viral causada por cuatro serotipos distintos: DENV-1, DENV-2, DENV-3 y DENV-4. Aunque pertenecen a la misma familia viral, presentan diferencias biológicas y epidemiológicas que complican tanto el control sanitario como el desarrollo de estrategias preventivas.
Una de las particularidades que más preocupa a los especialistas radica en la posibilidad de sufrir más de una infección a lo largo de la vida. La exposición a uno de los serotipos genera inmunidad duradera frente a esa variante específica, pero no garantiza protección completa frente a las restantes.
La evidencia científica señala además que una segunda infección provocada por un serotipo diferente puede incrementar el riesgo de cuadros graves.
"El dengue es una enfermedad extraordinariamente compleja desde el punto de vista inmunológico. La coexistencia de cuatro serotipos diferentes obliga a pensar estrategias preventivas que contemplen esa diversidad viral. Por eso resulta especialmente relevante disponer de herramientas desarrolladas específicamente para brindar protección frente a los cuatro serotipos", explicó Tomás Orduna, médico infectólogo tropicalista, consultor de Medicina Tropical y Medicina del Viajero del Hospital Muñiz.
El impacto que registró Argentina
Argentina también enfrentó un escenario sin precedentes durante los últimos años. La temporada 2023-2024 dejó el mayor brote de dengue de la historia reciente del país.
Los datos oficiales registraron más de 580.000 contagios confirmados y 419 fallecimientos. Al mismo tiempo, las autoridades sanitarias detectaron una expansión geográfica de la circulación viral y una reducción de la variabilidad interestacional que históricamente caracterizaba a la enfermedad.
Los registros consolidaron la preocupación de las autoridades sanitarias y fortalecieron los llamados a sostener medidas preventivas durante todo el año.
Qué factores impulsan el crecimiento de los casos
Los especialistas coinciden en que el avance del dengue responde a múltiples causas.
El cambio climático favorece la expansión del mosquito Aedes aegypti hacia zonas donde antes encontraba dificultades para sobrevivir. A ese fenómeno se suman la urbanización acelerada, los movimientos migratorios, el aumento de los viajes internacionales y la acumulación de agua estancada en recipientes domésticos.
La combinación de esos factores amplió las áreas de circulación del vector y facilitó la propagación del virus en distintas regiones del mundo.
La prevención requiere varias herramientas al mismo tiempo
Los expertos sostienen que ninguna medida aislada alcanza para controlar la enfermedad.
El control de criaderos, la vigilancia epidemiológica, el fortalecimiento de los sistemas de diagnóstico, la educación sanitaria y la vacunación integran una estrategia que requiere coordinación y continuidad para lograr resultados sostenibles.
"La experiencia internacional demuestra que ninguna medida aislada es suficiente para controlar el dengue. Necesitamos enfoques integrados que combinen diferentes herramientas de prevención y que puedan sostenerse en el tiempo. La vacunación representa una de esas herramientas y debe ser entendida como parte de una estrategia más amplia de salud pública", señaló Pablo Bonvehí, médico infectólogo, miembro del Comité de Vacunas de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI).
La vacuna disponible en Argentina
Argentina cuenta actualmente con una vacuna tetravalente contra el dengue aprobada por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) en 2023 para personas desde los cuatro años de edad.
Una de sus principales características radica en la capacidad de brindar protección frente a las cuatro variantes virales conocidas, un aspecto especialmente importante en territorios donde circulan variantes diferentes de manera simultánea.
Los estudios clínicos incluyeron decenas de miles de participantes en distintos países endémicos y permitieron evaluar tanto la eficacia como la seguridad durante períodos prolongados.
Hasta el momento se distribuyeron más de 24 millones de dosis en más de 40 países.
Los resultados de seguimiento mostraron una eficacia del 84,1% frente a hospitalizaciones asociadas al dengue a los 4,5 años de observación. Después de una dosis de refuerzo, la protección frente a internaciones alcanzó el 90,6% a los 2,5 años.
Los análisis también evidenciaron efectividad frente a los cuatro serotipos durante un seguimiento de siete años y no identificaron nuevos eventos de seguridad tras la aplicación del refuerzo.
"Entre los resultados cabe destacar un estudio de vigilancia pasiva realizado en Argentina en donde se confirmó el perfil de seguridad de la vacuna. Sin diferencias entre adultos mayores de 60 años con respecto al resto de la población", indicó Bonvehí, integrante del Departamento Científico de la Fundación Vacunar.
Orduna agregó: "Cuando analizamos una vacuna destinada a prevenir una enfermedad tan relevante para la salud pública, no alcanza con observar únicamente los resultados iniciales. El seguimiento a 7 años de un estudio clínico constituye una fortaleza indiscutible. A ello se suma la inclusión de la vacuna en programas de inmunización en varios países, además de la Argentina, como Paraguay, Colombia, Perú, Honduras e Indonesia".
Qué medidas siguen siendo fundamentales
Los especialistas remarcan que la participación comunitaria conserva un papel central en la prevención.
"Más allá de los avances alcanzados en materia de vacunación, la participación comunitaria continúa siendo indispensable. La eliminación de recipientes que puedan acumular agua, la limpieza de patios y jardines, el mantenimiento adecuado de tanques y depósitos, la utilización de repelentes y la consulta médica temprana ante síntomas compatibles continúan siendo medidas fundamentales para reducir el riesgo de transmisión", concluyó Bonvehí.