PARIDAD EN LA MACRO

Diagnósticos económicos: interpretar el pasado para pensar el futuro

¿Por qué la gente elige el dólar para ahorrar y para operar? ¿Por qué hubo que emitir tanto dinero?

La semana que pasó estuvo marcada por el intercambio en redes sociales, entre el actual Presidente Javier Milei y la ex mandataria Cristina Fernández de Kirchner, donde, más allá de las chicanas, ambas figuras esbozaron los motivos que encontraban para explicar los caminos que nos trajeron a esta compleja coyuntura económica. Comprender estas lecturas deviene necesario para entender cuáles son los diagnósticos de gran parte del arco político, al tiempo que permitirá someterlos a escrutinio.

Bimonetarismo

Todo comienza cuando Cristina Fernández de Kirchner emite y sube a Twitter un breve documento llamado "Es la economía bimonetaria, estúpido", en el cual analiza los nueve meses de gestión del actual Gobierno, realizando fuertes críticas al mismo.

La misma comienza marcando que, en adición al abandono en la práctica del anti-intervencionismo estatal, la actual gestión había dejado de lado la teoría monetarista que señalaba a la emisión monetaria como la única y exclusiva causa de la inflación, siendo que, en una entrevista reciente, el Ministro de Economía Caputo decía que devaluar provocaba una mayor inflación.

Así, Fernández de Kirchner, denotaba su hipótesis: que la economía argentina está signada por el bimonetarismo, con lo que la inflación termina por dispararse como consecuencia de la escasez de dólares, es decir, la restricción externa. Por lo tanto, concluía que el principal problema económico del país, lejos de radicarse en el déficit fiscal y la emisión monetaria, está anclado en la restricción externa y el bimonetarismo, entendido este último como el hecho de que tanto el peso argentino como el dólar estadounidense ocupen funciones de la moneda como la unidad de cuenta, el medio de pago y la reserva de valor (aun cuando esto se produzca en distintos niveles).

De tal manera, la propuesta de la ex Presidenta es la reconstrucción de una moneda nacional sólida que permita salir del bimonetarismo.

Esto último, aunque pueda resumirse en una oración, conlleva una gran complejidad y es una tarea en la que nuestro país ha fracasado sistemáticamente, por lo que su mera proposición pareciera resultar "poca cosa" frente a lo que implica semejante desafío.

Emisión del Banco Central

Luego del intercambio vía Twitter, Javier Milei terminó por hacer su descargo en la charla que dio en el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas, emitiendo un diagnóstico diametralmente opuesto a lo anteriormente expuesto.

El Presidente inicia su conferencia efectuando una descripción de la evolución de los precios en Argentina, que se vio seguida por una explicación de la naturaleza del dinero para luego sí definir el concepto de inflación. A saber, el mandatario señalaba que que la inflación es la pérdida del poder adquisitivo del dinero. Es decir, que es una definición claramente distinta que es a la suba generalizada de los precios. Porque si para ustedes la inflación es la pérdida del poder adquisitivo del dinero, lo que significa que el problema es el exceso de oferta de dinero que emite el Banco Central. 

El mandatario contrapone esta noción con la de entender a la inflación como la suba generalizada de precios, porque ello traería aparejado "echarle la culpa a los formadores de precios, entonces van a hacer controles de precios, una herramienta que hace 4.000 años que tenemos evidencia que no funciona". Hete aquí el quid de la cuestión, que le permite señalar que la inflación en todo momento y lugar un fenómeno monetario generado por un exceso de oferta de dinero, ya sea, porque se emite dinero de más, porque cae la demanda de dinero o porque suceden ambas cosas. Esto, finalmente, es lo que motiva que Milei quiera tan fervientemente eliminar el Banco Central.

¿Así se puede pensar el futuro?

De lo anterior se desprende la presencia de dos miradas contrapuestas que representan gran parte de la política argentina: el bimonetarismo de Cristina y el exceso de oferta de dinero de Milei. Sin embargo, mientras que ambas cosas pueden constatarse en nuestra historia, cabe preguntarse por qué se llegó a ellas. Es decir, ¿por qué la gente elige el dólar para ahorrar y para operar? ¿Por qué hubo que emitir tanto dinero?

Estas miradas, expuestas de esta forma, se presentan más como consecuencias que como causas. Un análisis sincero conllevará buscar en nuestra historia económica las respuestas a esas preguntas para quitarle el velo a una verdad mucho más compleja y con muchas más aristas que la que solemos debatir. Solo a través de una exhaustiva y consciente mirada al pasado, podremos comprender la multicausalidad, lo que nos permitirá imaginar y diseñar un futuro más justo.

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