Donald Trump advirtió que tomará el control de Cuba una vez finalice el conflicto con Irán
Trump afirmó que podría podría ordenar que el portaaviones USS Abraham Lincoln viaje hacia el Caribe y detenerse "a unos 100 metros de la costa" de la isla
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que "tomará el control" de Cuba "casi de inmediato", pero que primero terminará con el "trabajo" en Irán.
Durante su intervención como orador principal en una cena privada organizada por el Forum Club en West Palm Beach, Florida, el mandatario republicano sostuvo que, una vez finalizadas las operaciones en Medio Oriente, Trump podría ordenar que el portaaviones USS Abraham Lincoln viaje hacia el Caribe.
En esa línea, Trump afirmó que la nave podría detenerse "a unos 100 metros de la costa" de la isla, punto desde el cual los ciudadanos cubanos dirían "muchas gracias, nos rendimos".
Sus dichos se produjeron en sintonía con los que dijo sobre Irán, un conflicto bélico que para él ya "ha cesado" y afirmó que no se registran enfrentamientos directos desde el 7 de abril, cuando entró en vigor un cese al fuego que la administración considera vigente. "Las hostilidades han cesado", remarcó.
Sobre el control de Cuba y las sanciones masivas a sus sectores productivos
La misma advertencia de Trump se produjo el mismo viernes en que su administración redobló las sanciones contra el país caribeño, afectando sectores estratégicos como la energía, defensa, minería y servicios financieros.
La ofensiva también fue respaldada por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien acusó a La Habana de facilitar la presencia de servicios de inteligencia de "los adversarios" de Estados Unidos a 90 millas de su territorio, advirtiendo que la gestión de Trump "no lo tolerará".
En sintonía con el Ejecutivo, el Senado estadounidense rechazó este martes una propuesta de la oposición demócrata que buscaba limitar las posibles operaciones militares que el presidente pudiera ordenar sobre el territorio cubano.
Desde enero, la Casa Blanca intensificó la presión mediante un bloqueo petrolero y el mandatario sugirió en diversas ocasiones la necesidad de un cambio de régimen. En el acto cerrado de este viernes, Trump ratificó el uso de su flota naval como herramienta de disuasión directa, vinculando la proyección de fuerza del portaaviones con una resolución rápida de la situación política en Cuba.
La postura oficial del gobierno norteamericano se mantiene en una línea de máxima presión, mientras se ejecutan medidas que apuntan a los pilares de la economía isleña.