Insisten en que hay discriminación a petroleras afectadas por el nuevo esquema de incentivo al gas

Definen que el programa no contempla la declinación natural 

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El director general de Wintershall en Argentina, Carlos Albretch, afirmó que se está generando “una clara discriminación” entre las empresas que llevan años invirtiendo en el desarrollo del gas no convencional en la cuenca neuquina con las que recién están llegando al yacimiento, a raíz de la implementación del nuevo esquema de incentivo vigente desde el 1 de enero.

Si bien Albretch reconoce las medidas que viene llevando adelante el Gobierno para el sector petrolero, admitió que “cayó mal” la implementación del nuevo esquema de incentivo a la producción de gas reflejado en las Resoluciones 46/2017 y la modificatoria 419/2017, con el que se reemplazó partir del 1 de enero pasado al Plan Gas I y II.

La Resolución 46 publicada hace 12 meses “posibilitó el desarrollo de un proyecto como Aguada Pichana Este de 10 pozos horizontales para producir gas. En el medio de la inversión aparece la 419 que establece un volumen base promedio de julio 2016 a junio 2017, sobre el cual se debe producir en exceso para cobrar el subsidio”, explicó Albretch.

"Hay una clara discriminación entre las empresas que hemos invertido en shale y tight en el pasado frente a las que no han invertido, por la razón que fuese, pero perciben ahora el subsidio por el 100% de su producción”, cuestionó el directivo de la petrolera alemana que a su vez es el brazo petrolero del gigante químico BASF.

El programa implementado por el Ministerio de energía prevé un subsidio que el Estado reconocerá a las operadoras que incrementen la producción no convencional de hidrocarburos con un precio diferencial de US$ 7,50 por millón de BTU en 2018, decreciente hasta los US$ 6 en 2021.

Las compañías como Wintershall, YPF, Total, Pan American Energy y Pampa Energía vienen coincidiendo en advertir que el nuevo esquema no incentiva la continuidad de la inversión en campos de tight o shale gas que ya están en desarrollo, al entender que el programa no contempla la declinación natural.

Al insistir sobre la necesidad de mantener las reglas de juego en el sector, Albretch dijo que “en base a cuestiones como estas de políticas energéticas es que las empresas deciden en un momento no invertir. Cuando se cambian las reglas a mitad de camino y sobre todo cuando ya hay una inversión comprometida”.

Albretch tiene una visión más favorable acerca de la decisión del Gobierno de consensuar junto a las empresas y los sindicatos del sector la adenda laboral que rige para las operaciones en Vaca Muerta.

Al respecto reconoció que “fue una grata sorpresa ya que está pensada para impulsar la capacidad de la industria petrolera que puede generar un impacto rápido en la balanza comercial”, actualmente fuertemente deficitaria.

"La adenda tiene ajustes que hacer, pero se está cumpliendo. Es un proceso continuo y significa un gran esfuerzo por parte de todos en una etapa en que Vaca Muerta no está en un desarrollo masivo”, entendió.

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