EEUU rompe el bloqueo en Ormuz con buques de guerra y escala la tensión con Irán
Dos barcos mercantes cruzaron el estrecho en una operación militar de Washington; Irán respondió con misiles y drones y advirtió que atacará si fuerzas extranjeras avanzan
El estrecho de Ormuz volvió a activarse bajo máxima tensión. Dos buques mercantes con bandera de EEUU lograron atravesar el paso marítimo, en un contexto de tránsito prácticamente paralizado en las últimas semanas, mientras destructores lanzamisiles operaban en la zona, en el inicio de "Project Freedom", la operación con la que Washington busca liberar el tránsito bloqueado desde el inicio de la guerra con Irán.
El Comando Central de EEUU (CENTCOM) confirmó que las embarcaciones "transitan de forma segura" mientras unidades navales operan en el Golfo Pérsico. Se trata de los primeros barcos comerciales estadounidenses que cruzan el estrecho desde que Irán cerró de facto la vía tras el inicio del conflicto el 28 de febrero.
Respuesta iraní y versiones cruzadas
La reacción de Teherán fue inmediata. Autoridades iraníes afirmaron que sus fuerzas dispararon misiles, cohetes y drones contra buques estadounidenses y que una nave de guerra fue obligada a retroceder cerca del puerto de Jask.
CENTCOM negó que alguno de sus barcos haya sido impactado. "Ningún buque de la Marina de EEUU fue alcanzado", indicó el organismo, que evitó precisar si las unidades estuvieron bajo fuego sin daños.
Un funcionario iraní citado por Reuters señaló que se efectuó un disparo de advertencia y que no está claro si el buque sufrió daños. En paralelo, el mando militar iraní advirtió que "cualquier fuerza armada extranjera será atacada" si intenta ingresar al estrecho.
Más tarde, el jefe de CENTCOM, el almirante Brad Cooper, informó que fuerzas estadounidenses destruyeron seis embarcaciones pequeñas iraníes e interceptaron misiles crucero y drones lanzados en la zona, en el marco de los intentos por obstaculizar la operación.
Una vía clave bajo presión global
El estrecho de Ormuz concentra cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas transportado por mar. Su cierre parcial durante los últimos dos meses alteró el flujo energético y tensó los precios internacionales.
Las cotizaciones del crudo subieron cerca de un 5% tras los primeros reportes del incidente, aunque luego recortaron parte de esa suba. Desde el inicio de la guerra, el petróleo acumula incrementos de hasta un 50%.
El secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, sostuvo que su país tiene "control absoluto" del estrecho, una afirmación que contrasta con la cautela del sector naviero.
Buques varados y dudas del mercado
La Organización Marítima Internacional estima que cientos de embarcaciones y unos 20.000 tripulantes permanecen atrapados en el Golfo sin poder cruzar. Las provisiones comienzan a escasear en varios casos.
El Centro de Información Marítima Conjunta, con base en Bahréin, informó la creación de una zona de seguridad reforzada y recomendó a los buques utilizar aguas de Omán para evitar minas.
Aun así, grandes operadores como Hapag-Lloyd consideran que el tránsito sigue sin ser viable. Ejecutivos del sector sostienen que la presencia militar no alcanza para restablecer la operatoria normal sin un acuerdo político que cierre el conflicto.
Operación militar y bloqueo dual
"Project Freedom" contempla el despliegue de 15.000 efectivos, más de 100 aeronaves y unidades navales. Según funcionarios citados por medios estadounidenses, la iniciativa no implica escoltas directas sino coordinación e información para sortear riesgos.
El escenario se complejiza por la existencia de un bloqueo cruzado. Esta dinámica llevó a analistas a describir la situación como un bloqueo dual, con Irán restringiendo el paso en el estrecho y EEUU impidiendo el tráfico vinculado a puertos iraníes desde abril.
Negociaciones estancadas
Las conversaciones para un alto el fuego siguen sin avances. EEUU e Irán mantuvieron un encuentro directo en abril, pero no lograron retomar el diálogo.
Teherán analiza la respuesta de Washington a su propuesta de paz de 14 puntos. Según fuentes iraníes, el esquema plantea resolver primero la navegación en Ormuz y dejar para una etapa posterior la discusión sobre el programa nuclear.
Washington exige que Irán entregue más de 400 kilos de uranio altamente enriquecido. Teherán reclama el levantamiento de sanciones y el retiro de fuerzas estadounidenses de la región antes de avanzar en negociaciones más profundas.