el acuerdo de parís podría reducir 57 días calurosos al año, revela estudio
Un estudio reciente sugiere que el Acuerdo de París podría evitar 57 días calurosos anuales a nivel mundial, si se cumplen los compromisos actuales de reducción de emisiones. En España, esto se traduciría en 27 días menos de calor extremo. El informe destaca la importancia de limitar el calentamiento global a 2,6°C para mitigar los efectos devastadores del cambio climático, como olas de calor más frecuentes y severas.
El Acuerdo de París, firmado en 2015, tiene como objetivo limitar el calentamiento global a 1,5°C, manteniéndolo "muy por debajo de 2°C". Sin embargo, el calentamiento ya alcanza 1,3°C, lo que ha generado dudas sobre su eficacia. Un estudio reciente de Climate Central y World Weather Attribution (WWA) revela que, si se cumplen los planes actuales de reducción de emisiones, el mundo podría evitar una media de 57 días calurosos al año, y 27 en el caso de España, al limitar el calentamiento a 2,6°C.
Los investigadores analizaron los días más calurosos del mundo, el 10% de las temperaturas más altas, y revisaron episodios recientes de calor en diversas regiones, como Europa, África Occidental y la Amazonía. Estos eventos han causado sequías, incendios forestales y han paralizado ciudades, afectando gravemente la salud y aumentando la desigualdad. Con un aumento de 2,6°C, las olas de calor serían entre 3 y 35 veces más probables, con temperaturas entre 1,5 y 3°C más altas.
Desde 2015, las temperaturas han aumentado 0,3°C, sumando once días calurosos a nivel mundial. Esto ha incrementado la probabilidad de olas de calor, multiplicándose por diez en la Amazonia y por nueve en Malí y Burkina Faso. Los expertos advierten que mantener el calentamiento "muy por debajo" de 2°C es vital, ya que el calor se vuelve más peligroso con cada fracción de grado. Una subida de 2,6°C sometería a las nuevas generaciones a niveles térmicos peligrosos.
El estudio subraya la necesidad de compromisos más fuertes para acelerar la transición hacia energías limpias y abandonar los combustibles fósiles. Además, lamenta la limitada financiación para la adaptación y la escasez de inversiones en sistemas de alerta temprana. Es crucial que países de África, Latinoamérica y Asia desarrollen estos sistemas y planes de salud relacionados con el calor. A largo plazo, aumentar las zonas de sombra y fortalecer los sistemas de salud son esenciales para reducir los riesgos del calor.