El CEO de Chevron elogió a Milei y proyecta más inversión en Vaca Muerta
Mike Wirth destacó mejoras en el clima de negocios en Argentina y aseguró que el yacimiento no convencional ganará peso en la cartera global de la compañía
El CEO global de Chevron, Mike Wirth, elogió las políticas del gobierno de Javier Milei y destacó el potencial de Vaca Muerta como uno de los activos clave para el crecimiento de la compañía.
Durante su participación en CERAWeek by S&P Global, el principal encuentro del sector energético a nivel global, el ejecutivo reconoció que Argentina aún presenta desafíos en materia impositiva, laboral y comercial, aunque señaló que comenzaron a registrarse avances concretos en las condiciones para invertir.
"La geología es excelente", afirmó Wirth, al tiempo que remarcó que el principal obstáculo histórico del país estuvo "por encima del suelo", en referencia a regulaciones y restricciones. En ese sentido, destacó que las trabas vinculadas a importaciones, exportaciones y legislación laboral empezaron a ser abordadas de forma sistemática.
Argentina en el mapa global del shale
El ejecutivo volvió a ubicar a la Argentina dentro del esquema estratégico global de la compañía, al incluirla junto a otras regiones clave como la cuenca Permian y Bakken en Estados Unidos.
"Nuestra satisfacción con la geología es grande y esperaría avances sostenidos en el entorno local", aseguró.
En este nuevo enfoque, los activos no convencionales se gestionan bajo una estructura integrada que permite transferir tecnología, capital humano y mejores prácticas entre distintos países.
Dentro de ese esquema, Vaca Muerta dejó de ser considerada un mercado periférico y pasó a posicionarse como uno de los proyectos donde Chevron espera mejorar productividad y reducir costos.
Según la compañía, el yacimiento argentino tendrá un rol creciente en su cartera en los próximos años.
Tensión global y presión sobre el mercado energético
Uno de los ejes centrales del evento fue el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre la logística y los precios de la energía, especialmente en el estratégico Estrecho de Ormuz.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, advirtió sobre la necesidad de aumentar la producción global y sostuvo que el objetivo de la administración de Donald Trump es reducir costos y reforzar la seguridad energética, con el gas natural como herramienta central.
El funcionario también se refirió al conflicto con Irán y su impacto en los mercados, al señalar que la situación genera incertidumbre y presión sobre el suministro global.
Disrupciones en el suministro y suba de precios
El CEO de TotalEnergies, Patrick Pouyanné, estimó que la disrupción en el Estrecho de Ormuz mantiene fuera de circulación entre 10 y 11 millones de barriles diarios de crudo, lo que representa cerca del 20% del suministro global destinado a exportación.
El mercado energético enfrenta además un fuerte aumento en los costos logísticos y de seguros, con primas de riesgo de guerra que pasaron de 0,25% a 5%, elevando el costo de transporte de petróleo. En paralelo, el flujo de buques por el Estrecho de Ormuz llegó a reducirse a cero entre fines de febrero y comienzos de marzo de 2026, mientras que los márgenes del diésel y el jet fuel se mantienen por encima de los niveles históricos debido a la volatilidad en la región.
También advirtió sobre un impacto aún mayor en productos refinados, con entre 4 y 5 millones de barriles diarios afectados. En este contexto, los precios del diésel alcanzan los USD 160 por barril y el combustible para aviones los USD 200, superando los valores del crudo.
El escenario plantea un cuello de botella logístico global, donde la presión no solo se refleja en el precio del crudo, sino también en los combustibles refinados y en toda la cadena de suministro energético.