Mar abierto

El ciclón empuja a 170 buques de banderas extranjeras hacia aguas argentinas

La Prefectura habilitó un área de abrigo en la Zona Económica Exclusiva ante ráfagas de hasta 140 km/h en alta mar y olas de 12 metros. De dónde son los barcos.

Unos 170 buques de banderas extranjeras pidieron ingresar a la Zona Económica Exclusiva Argentina para refugiarse del temporal que golpea al Mar Argentino, donde la ciclogénesis abrió el tramo más crítico con vientos huracanados, olas de hasta 12 metros y un operativo especial de control de la Prefectura Naval Argentina.

Refugio bajo vigilancia

La autorización fue dispuesta ante el pedido de empresas y asociaciones pesqueras extranjeras que operan en aguas linderas y por fuera de la milla 200. El requerimiento fue canalizado ante la Autoridad de Pesca de la Nación, con intervención diplomática, para coordinar con la autoridad marítima el ingreso transitorio de la flota a sectores de abrigo.

Las embarcaciones, procedentes de países como China, Vanuatu, Tanzania, Corea del Sur, Rusia y Liberia, quedaron bajo un régimen de vigilancia permanente. La medida tiene carácter preventivo y humanitario, orientado a preservar la seguridad de la navegación, la vida humana en el mar y la integridad de las unidades ante un fenómeno hidrometeorológico severo.

La Prefectura Naval Argentina designó un área específica para que puedan abrigarse del temporal hasta el día 10, dentro de la Zona Económica Exclusiva, donde se encuentra prohibida la actividad de pesca, solo el tránsito y abrigo.

Sin pesca, con AIS activo

Las embarcaciones no sólo tienen prohibido pescar, también investigar o explorar mientras permanezcan en el área autorizada. Deben mantener las artes de pesca aseguradas sobre cubierta, conservar apagadas las luces vinculadas a maniobras pesqueras y sostener activos sus sistemas AIS de identificación y posicionamiento.

La Prefectura realiza el seguimiento mediante sistemas informáticos, el Sistema Guardacostas, estaciones costeras y monitoreo satelital. También complementa el control con una aeronave equipada con sensores especializados. Los buques deben mantener escucha radial permanente con la estación costera correspondiente e informar periódicamente su posición.

Cada movimiento queda bajo supervisión directa de la autoridad marítima argentina. La escala del operativo le da al episodio una dimensión poco habitual: una flota internacional ingresa de manera transitoria a un área bajo jurisdicción argentina, pero con reglas estrictas y trazabilidad permanente.

El viento ordena el mapa

El fenómeno alcanzó este viernes 8 su período más delicado. La profundización del sistema de baja presión sobre aguas del Mar Argentino, todavía cerca del continente, elevó el nivel de riesgo en la costa del norte de la Patagonia y del sur bonaerense.

Hacia el mediodía, el centro del ciclón extratropical se ubicaba aproximadamente entre 500 y 800 kilómetros al este de la costa de Río Negro, con una presión central por debajo de los 980 hectopascales. Los modelos meteorológicos estimaban una profundización durante las siguientes 24 a 48 horas, con valores de entre 965 y 970 hectopascales y un desplazamiento leve sobre el mar.

Esa configuración explica la escena en alta mar: ráfagas que podrían alcanzar los 140 kilómetros por hora en aguas abiertas y olas de hasta 12 metros en áreas cercanas al centro del sistema. El ciclón se dirige hacia el Atlántico de forma lenta, una dinámica que prolonga sus efectos durante el viernes y el sábado.

La flota argentina se repliega

La situación también modificó el movimiento de los buques nacionales. La Zona Económica Exclusiva quedó visiblemente despoblada de embarcaciones argentinas, después de que la flota local se desplazara hacia áreas seguras o puertos del litoral marítimo para reducir la exposición al temporal.

Solo una docena de grandes congeladores permanecía cerca del paralelo 50°30´S, a unas 130 millas al este de Punta Quilla, en Santa Cruz, mientras capeaba el mal tiempo y esperaba el paso del sistema meteorológico. El resto de la actividad mostró repliegues, cambios de posición, búsqueda de abrigo e ingreso a puertos.

En el caso de la flota extranjera, algunas embarcaciones pusieron rumbo sudoeste hacia la costa sur de Santa Cruz para buscar protección ante los vientos fuertes a muy fuertes del sector sudoeste. Otras avanzaron hacia el Estrecho de Magallanes, con destino posterior a aguas exteriores de Perú y zonas al sur de las Islas Galápagos.

Alertas en Patagonia y Buenos Aires

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió alertas amarillas y naranjas por lluvias, tormentas y vientos sobre buena parte del territorio. En la costa de Chubut y Río Negro, los vientos del sudoeste pueden registrar ráfagas de entre 50 y 70 kilómetros por hora, con picos de hasta 100 kilómetros por hora.

En la provincia de Buenos Aires, el alerta por viento intenso alcanza al sur del territorio y se extiende al menos hasta la madrugada del sábado. Desde Miramar y Necochea hacia el sur, el aviso naranja prevé ráfagas de hasta 90 kilómetros por hora. El descenso térmico acompaña el avance del frente, con mínimas cercanas a los 8 °C y máximas de hasta 14 °C en sectores bonaerenses.

Las lluvias suman otro factor de riesgo desde Mar del Plata hacia la costa central de la Patagonia. La zona de Necochea y Claromecó aparece como una de las más sensibles, con probabilidad de precipitaciones de entre 30 y 70 milímetros, aunque con diferencias importantes entre la franja costera y sectores ubicados pocos kilómetros tierra adentro.

Marejada y clases suspendidas

El Servicio de Hidrografía Naval advirtió condiciones severas en la ría de Bahía Blanca y en el tramo costero entre Monte Hermoso y Necochea. El impacto sería menor desde Necochea hacia San Clemente del Tuyú, mientras que no se esperaban efectos relevantes sobre el estuario del Río de la Plata.

El temporal también derivó en suspensión de clases en distintos municipios. La medida alcanzó a Coronel Rosales, Monte Hermoso, Coronel Dorrego en el balneario Marisol, Tres Arroyos en Claromecó, Reta y Orense, Patagones, Bahía Blanca y San Cayetano. También se aplicó en zonas costeras y rurales de Lobería, en General Alvarado, General Pueyrredón, Pinamar durante el turno mañana y Maipú en el mismo horario, con evaluación de continuidad.

Las autoridades recomendaron a la población costera, navegantes, operadores portuarios y organismos vinculados a actividades marítimas mantenerse informados por canales oficiales y adoptar medidas preventivas. El SMN pidió evitar salidas innecesarias, retirar o asegurar objetos que puedan ser arrastrados por el viento, alejarse de puertas y ventanas, limpiar desagües y cortar el suministro eléctrico si ingresa agua.

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