Impacto económico

El deshielo en la Antártida se acelera y peligra la economía de las zonas costeras

Un estudio brasileño advirtió que el planeta perdió más de 9.000 gigatoneladas de hielo desde 1976 y alertó por el impacto en océanos y ciudades costeras

Un estudio del Programa Antártico Brasileño (Proantar) advirtió que el deshielo en la Antártida y otras regiones polares se aceleró en la última década y podría generar impactos económicos crecientes por la suba del nivel del mar.

La investigación, titulada Planeta en deshielo, indicó que el planeta perdió 9.179 gigatoneladas de hielo desde 1976 en casquetes polares y glaciares de montaña. Del total, el 98% se transformó en agua y se incorporó a los océanos desde 1990.

El informe también señaló que el 41% de toda la pérdida de hielo ocurrió entre 2015 y 2024, un dato que confirma la aceleración del proceso durante los últimos años.

Según los investigadores, el volumen de hielo derretido equivale a cerca de 9.000 kilómetros cúbicos de agua, una cantidad comparable con el caudal que el río Amazonas descarga en el océano Atlántico durante aproximadamente 470 días.

Antártida y Groenlandia concentran la mayor pérdida

El estudio se basó en datos del Servicio Mundial de Monitoreo de Glaciares (WGMS) y del proyecto Carbmet, vinculado al Proantar.

Los científicos señalaron que la mayor parte del deshielo provino de la Antártida y de Groenlandia, donde desde 2002 se perdieron cerca de 8.000 gigatoneladas de hielo.

El biólogo Ronaldo Christofoletti, investigador de la Universidad Federal de São Paulo e integrante del equipo de comunicación científica del Proantar, explicó que el fenómeno forma parte de un sistema climático interconectado.

El especialista sostuvo que las olas de calor, las lluvias intensas y los incendios forestales responden al mismo proceso de calentamiento global que acelera el derretimiento del hielo.

Impacto en regiones costeras

El avance del deshielo genera consecuencias directas en la economía global. La transformación del hielo en agua eleva el nivel del mar y aumenta el riesgo de inundaciones, erosión costera y pérdida de territorio en ciudades litorales.

Además, el ingreso masivo de agua dulce puede alterar la salinidad del océano y modificar corrientes marinas que distribuyen el calor en el planeta.

Cambios en esas corrientes, especialmente en el entorno de la Antártida, también podrían afectar patrones climáticos que influyen en el Atlántico Sur y en regiones tropicales.

Efectos potenciales para Sudamérica

Los científicos advirtieron que Sudamérica no está ajena a las consecuencias del deshielo antártico.

Las alteraciones en la dinámica oceánica pueden impactar el régimen de lluvias, la frecuencia de eventos climáticos extremos y el comportamiento de frentes fríos en la región.

Frente a este escenario, los investigadores destacaron la necesidad de fortalecer la cooperación científica internacional y ampliar el monitoreo de la Antártida, con el objetivo de comprender con mayor precisión cómo el deshielo afecta el equilibrio climático y económico global.

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