El Gobierno ya paga con falta de gestión el affaire Adorni
La agenda legislativa se atrasa mientras el Presidente y la secrrtaria general se esmeran en darle respaldo a Manuel Adorni
Mientras el Gobierno mantiene la porfía a toda costa, el affaire Adorni le pasa factura en aspectos que van más allá de la imagen ante la sociedad, que semana a semana registra retrocesos en las encuestas. La decisión de Karina Milei, avalada por el presidente Javier Milei, empieza a dejar secuelas considerables en la gestión.
La agenda legislativa, en pausa
El oficialismo tenía, y aún tiene, previsto desarrollar una intensa agenda legislativa en 2026. Los años sin elecciones son los indicados para avanzar en reformas; hasta los más nuevos diputados de La Libertad Avanza lo saben. Y el jefe de Estado prometió en el inicio de las sesiones ordinarias que cada ministerio enviaría un paquete de proyectos.
Federico Sturzenegger no pierde el tiempo y picó en punta. Reavivó el fuego de la ley hojarasca en el Congreso y aportó en tiempo y forma el paquete destinado a la propiedad privada. Hasta fue al Senado a defenderlas de los ataques del kirchnerismo en comisión.
Allí argumentó, entre otros puntos, sobre la necesidad de consagrar sumarísimas expropiaciones para desalojar okupas, defendió el derecho constitutivo de la nación para que extranjeros -personas, no estados- puedan comprar tierras en el país sin restricciones y explicó la inutilidad de prohibir por décadas el cambio de uso de tierras afectadas por incendios. Y salió airoso de los cruces en el plenario de comisiones.
El costo político del caso Adorni
Muchas más iniciativas esperan en las puertas de Rivadavia e Hipólito Yrigoyen para ingresar a las Cámaras legislativas. La reforma política, que propone eliminar las PASO y quitarle al Estado el peso económico de sostener partidos y campañas, tal vez sea la más importante de ellas. A la hora de los números, en tanto, apremia la necesidad de votar leyes propias para el financiamiento de universidades y discapacidad ante la eventualidad de tener que aplicar las normas que el propio Congreso le impuso hasta la última instancia.
El jefe de Gabinete irá el 29 de abril al Congreso a dar su inform de gestión. "Traigan pochoclo", desafió el presidente de Diputados, Martín Menem
Todas, las mencionadas y hasta las que todavía no entraron en la agenda pública, pasan a ser testimoniales mientras el tapón Adorni se mantenga efectivo. Y la sorpresiva agilidad de la Justicia para investigar promete varias temporadas de capítulos estreno.
Es tiempo precioso para el Gobierno, que tomó nota la semana pasada de que el juego de mayorías en Diputados volvió a cruzar la línea de equilibrio. Los pedidos de interpelación al jefe de Gabinete no prosperaron. Atolondrada, la oposición pretendió introducirlos sobre tablas y no alcanzó las mayorías suficientes.
Sin embargo, la novedad fue grande: en el recinto quedó claro que el oficialismo volvió a perder votaciones por mayoría simple. Un drama que el Gobierno ya atravesó en 2024.
La oposición gana terreno
Otra vez el abecé de la política: siempre que alguien pierde tiempo e iniciativa, otro ocupa ese lugar. Por ahora, la oposición no tiene real dimensión del daño que puede llegar a ocasionar. Iniciativas como las licencias para padres por nacimiento, sin apoyo de LLA y sus más acérrimos aliados, podrían despabilar esa conciencia.
Como sea, el tiempo no se recupera, y mientras se espera que la economía doméstica aporte buenas noticias, cada minuto pasa a ser más político, menos eficiente.
Mientras tanto, el relato se torna casi divertido. Cuando aceptó el juego de dar explicaciones, el cuestionado funcionario dijo que su expansión patrimonial está solventada por su trabajo en la actividad privada, previa a su incorporación al Gobierno.
El periodista exitoso -salvando las diferencias- pretendió convencer de que decidió gastar los dólares ahorrados justo cuando le llegó el turno de ser funcionario. Así, se jugó a comprar una cómoda unidad en Miró al 500 mientras todavía no terminó de saldar la deuda del departamento frente al Parque Chacabuco en un edificio falto de categoría. El salto a la casa en un country completa el cuadro, hasta donde se sabe.
Asegurar que decidió dar el salto de status durante su paso por el Estado, con fondos generados en la actividad privada, supondría una torpeza política inexcusable. Pretender que lo tomen por tonto no se condice con los modos expuestos durante su gestión. Se está menospreciando a sí mismo.
Pero a eso juega nomás, de la mano de Karina Milei, que le marca el paso y lo pasea por actos, ministerios y fotos oficiales. Mudo, hasta nuevo aviso. Si es por caprichos, el de mantener a José Luis Espert en la lista de diputados nacionales hasta el tiempo de descuento no le pasó factura a Milei en las legislativas del año pasado.