el índice de obesidad infantil supera al de bajo peso a nivel mundial
Por primera vez, la obesidad infantil supera al bajo peso a nivel global, según un informe de UNICEF. Este fenómeno, impulsado por el consumo de alimentos ultraprocesados, plantea serios riesgos para la salud de los niños, como diabetes y enfermedades cardiovasculares. Países como España y México implementan medidas para combatir esta tendencia, mientras UNICEF insta a políticas urgentes para mejorar los entornos alimentarios.
El reciente informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) revela que el índice de obesidad en niños y adolescentes ha superado por primera vez al de bajo peso a nivel mundial. Este cambio convierte a la obesidad en la forma más predominante de malnutrición, con excepción de algunas regiones de África subsahariana y Asia meridional. Desde el año 2000, la prevalencia del bajo peso ha disminuido del 13% al 9,2%, mientras que la obesidad ha aumentado del 3% al 9,4%, afectando a 188 millones de menores.
La directora ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell, ha destacado que "cuando hablamos de malnutrición, ya no nos referimos solamente a los niños y niñas con bajo peso". La obesidad es un problema creciente que puede tener consecuencias negativas para la salud y el desarrollo infantil. El informe advierte sobre el aumento del riesgo de desarrollar resistencia a la insulina, hipertensión arterial y otras patologías como la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y cáncer en estos niños.
El informe señala que los alimentos ultraprocesados están desplazando los hábitos alimentarios tradicionales, basados en frutas, verduras y proteínas, en favor de alimentos de alta densidad energética, baratos e importados. La alimentación de los niños no es una elección personal, sino que está influenciada por entornos alimentarios no saludables, donde predominan los ultraprocesados y la comida rápida, presentes en tiendas y colegios.
La publicidad en medios digitales permite a la industria de alimentos y bebidas acceder fácilmente al público joven. Según una encuesta de 2024 de UNICEF, el 75% de los jóvenes de 13 a 24 años vio anuncios de bebidas azucaradas y comida rápida, y el 60% indicó que estos anuncios aumentaron su deseo de consumir esos productos. Los países insulares del Pacífico, como Niue, Islas Cook y Nauru, presentan los mayores índices de obesidad infantil.
En países de ingresos bajos y medios, la prevalencia del sobrepeso y la obesidad está aumentando, aunque la desnutrición aguda y el retraso del crecimiento siguen siendo problemas graves. Russell enfatiza la necesidad de intervenciones específicas para garantizar que todos los niños tengan acceso a una alimentación nutritiva y asequible. Sin acciones preventivas, las repercusiones sanitarias y económicas podrían superar los cuatro billones de dólares anuales en 2035.
España es un "ejemplo positivo" en la lucha contra la obesidad, gracias al Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles, que garantiza menús equilibrados en los centros educativos. México también ha tomado medidas, prohibiendo la venta de alimentos ultraprocesados en escuelas públicas. UNICEF insta a gobiernos y sociedad civil a implementar políticas integrales para mejorar los entornos alimentarios infantiles y promover cambios sociales y de comportamiento.