El "libro Beige" de la Fed reveló el impacto de la guerra en la economía de EEUU
La actividad económica estadounidense mantuvo una expansión "ligera a modesta", aunque el conflicto en Oriente Próximo elevó la incertidumbre empresarial.
La economía de Estados Unidos mantuvo en los últimos meses un ritmo de crecimiento de "ligero a modesto", pese al fuerte encarecimiento de la energía derivado del conflicto en Oriente Próximo, según indicó este miércoles la Reserva Federal (Fed) en su tradicional Libro Beige, el informe que releva la evolución económica en los 12 distritos regionales del banco central.
Se trata de la primera publicación del organismo tras la escalada bélica en la región y refleja que, si bien la actividad continuó expandiéndose, aumentó la cautela de las empresas frente a la incertidumbre geopolítica.
Industria firme y consumo resiliente
De acuerdo con el informe, el sector industrial mostró un desempeño positivo en la mayoría de las regiones, mientras que la actividad bancaria permaneció "estable".
El consumo de los hogares también registró avances, incluso a pesar de las intensas olas de frío que afectaron a distintas zonas del país y del incremento generalizado de precios.
Mercado laboral estable pero con cautela empresaria
En materia de empleo, la Fed describió al mercado laboral como "favorable" y "estable", aunque remarcó que las empresas continúan adoptando una postura prudente en materia de contratación.
Según detalló, aumentó la demanda de trabajadores temporales, mientras que muchas compañías evitaron avanzar con nuevas incorporaciones permanentes ante la incertidumbre macroeconómica.
El informe también destacó que no existe consenso entre los distintos distritos sobre el impacto de la inteligencia artificial en el empleo. Mientras algunas regiones señalaron que el aumento de productividad derivado de estas tecnologías redujo necesidades de contratación, otras aseguraron que aún no se observan efectos significativos.
El petróleo y el gas, bajo presión por la guerra
La Fed advirtió que el principal efecto económico del conflicto entre Irán e Israel se sintió en el mercado energético, donde los problemas de oferta impulsaron al alza los precios del petróleo y el gas.
Ese incremento impactó especialmente sobre los combustibles, productos plásticos y fertilizantes, elevando costos para empresas y consumidores.
"El conflicto en Oriente Próximo fue citado como una importante fuente de incertidumbre que complicó la toma de decisiones en materia de contratación, precios e inversión de capital", señaló el documento.
Según la Reserva Federal, este escenario llevó a muchas compañías a adoptar una postura de "esperar y ver" antes de avanzar con nuevas inversiones o contrataciones.