El mayor fabricante de preservativos del mundo subirá sus precios hasta un 30%
El conflicto de Oriente Medio disparó los costos de producción de preservativos. "Es uno de los mayores ajustes en mucho tiempo", aseguraron.
La empresa de condones Karex, responsable de uno de cada cinco preservativos que se producen en el mundo, advirtió que trasladará a sus clientes aumentos de precios de entre el 25% y el 30%, con margen para nuevos ajustes si persisten las disrupciones en la cadena de suministro derivadas del conflicto en Oriente Medio.
La compañía fabrica 5.000 millones de condones al año y abastece a marcas globales como Durex y Trojan, así como a organismos de salud pública en el Reino Unido y programas de Naciones Unidas, enfrenta una presión simultánea sobre insumos, energía y logística que su CEO, Goh Miah Kiat, calificó como una situación "sin duda muy frágil".
"No nos queda más remedio que repercutir los costos a los clientes. Estamos en el proceso de ajustar precios con la mayoría de ellos, es uno de los mayores ajustes que hicimos en mucho tiempo", dijo Kiat a Bloomberg. No descartó nuevas rondas de aumentos: "No podemos confirmar que no haya más ajustes de precio en el futuro".
Karex depende de derivados del petróleo en cada etapa de su proceso: amoníaco para conservar el látex, etanol para el empaquetado y la impresión, y aceite de silicona para lubricar cada unidad. A eso se le suman incrementos en el caucho sintético y el nitrilo -materiales base del producto-, en los embalajes y en las láminas de aluminio. Encontrar alternativas es difícil por las regulaciones que rigen para dispositivos médicos.
La logística agrava el cuadro. Un envío de Karex hacia Europa, que antes tardaba un mes en llegar, ahora supone el doble. Según Goh, hay "muchos más preservativos" retenidos en buques que no alcanzan sus destinos, lo que genera desabastecimiento en países en desarrollo.
Demanda récord, stock en caída
La empresa también lidia con un boom de pedidos. La demanda global de condones creció cerca de un 30% en lo que va del año, impulsada en parte por los recortes que la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) aplicó en 2024 al gasto en ayuda exterior.
Sin el financiamiento público, gobiernos y organizaciones que antes recibían preservativos subsidiados deben ahora recurrir al mercado privado, lo que supone encontrar compradores y tensar aún más el stock mundial, que ya disminuyó de forma significativa.
Karex asegura contar con suministro suficiente para los próximos meses y trabaja para ampliar su producción, aunque la confluencia de escasez y logística lenta hace que la reposición de inventarios sea lenta en muchas regiones.
A pesar del encarecimiento, Goh no prevé una caída de la demanda. "El mercado de condones es muy resistente a la inflación", sostuvo, y añadió que la incertidumbre económica tiende a reforzar, paradójicamente, el uso de anticonceptivos de barrera: "En tiempos difíciles, la necesidad de usar condones es aún mayor porque existe incertidumbre sobre el futuro, sobre si se conservará el trabajo el año que viene. Si tienes un bebé ahora, tendrás una boca más que alimentar".