El Mercosur completó la ratificación del acuerdo con la Unión Europea y avanza hacia su aplicación
Brasil y Paraguay aprobaron el tratado y cerraron el proceso interno del bloque. Ahora resta el aval europeo para su entrada en vigor.
El Mercosur completó el proceso de ratificación del acuerdo comercial con la Unión Europea (UE) tras la aprobación parlamentaria en Brasil y Paraguay, los dos países que aún no habían dado el visto final.
Con esta decisión, los cuatro miembros fundadores del bloque -Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay- avalaron el tratado, lo que permite avanzar hacia la siguiente etapa del proceso.
El acuerdo, firmado en enero tras casi 30 años de negociaciones, constituye uno de los pactos comerciales más relevantes para ambas regiones por su escala y alcance.
Qué falta para que entre en vigencia
A pesar del avance en Sudamérica, el acuerdo todavía no entra en vigor de manera automática.
Para su aplicación provisional, se requiere un procedimiento formal entre ambas partes, que incluye el intercambio de notas diplomáticas entre el Mercosur y la Unión Europea.
Del lado europeo, además, el tratado debe atravesar instancias institucionales, incluida la aprobación del Parlamento Europeo y una revisión legal en curso.
Un mercado de escala global
El tratado crea un área de libre comercio entre dos bloques que, en conjunto, representan un mercado de más de 700 millones de personas y un PBI combinado de USD 22 billones.
El objetivo es avanzar en la reducción de aranceles, facilitar el comercio de bienes y servicios y establecer reglas comunes para inversiones y acceso a mercados.
Para los países del Mercosur, el acuerdo abre la posibilidad de ampliar exportaciones y diversificar destinos, mientras que la UE busca consolidar su presencia comercial en América del Sur.
Implementación gradual y sectores involucrados
El esquema de aplicación prevé que algunas medidas entren en vigencia de forma inmediata, mientras que otras se implementen de manera progresiva.
Esto incluye cronogramas de desgravación arancelaria y adaptaciones regulatorias que pueden extenderse durante varios años, especialmente en sectores sensibles.
El proceso busca equilibrar la apertura comercial con la protección de industrias locales, uno de los puntos más debatidos durante las negociaciones.
Apoyo político y definición estratégica
En Brasil y Paraguay, la aprobación contó con respaldo político amplio. En el caso paraguayo, el Congreso votó por unanimidad, mientras que en Brasil el trámite se completó en un plazo reducido.
Funcionarios y legisladores destacaron el acuerdo como una herramienta para impulsar el comercio, atraer inversiones y fortalecer la integración internacional.
La ratificación marca un punto de inflexión en la estrategia del Mercosur, que busca reposicionarse en el comercio global tras años de negociaciones y demoras.