Divisas y turismo

El Mundial 2026 genera preocupación por la demanda de dólares

El flujo de argentinos al Mundial 2026 aparece como un nuevo foco de presión cambiaria

La cuenta de viajes volvió a consolidarse como uno de los principales focos de salida de dólares de la economía argentina. De acuerdo con un informe de la Fundación Mediterránea, elaborado por Marcos Cohen Arazi en base a datos del INDEC, durante 2025 el déficit de divisas por turismo alcanzó cerca de US$7.200 millones, casi el triple que el año anterior. 

El fenómeno tuvo un fuerte componente estacional: cerca de la mitad del rojo se concentró en el primer trimestre, impulsado por un verano marcado por el boom de argentinos viajando al exterior, especialmente a Brasil.

Los primeros datos de 2026 muestran que, si bien el desequilibrio persiste, comienza a observarse una leve moderación. En el bimestre enero-febrero, la cantidad de argentinos que viajaron al exterior cayó 10% interanual, mientras que el turismo receptivo creció 4%. Aun así, la brecha sigue siendo significativa: en febrero, el saldo negativo superó el millón de visitantes, y en el acumulado de los dos primeros meses el desbalance alcanzó los 2,2 millones de turistas, apenas por debajo de los 2,6 millones registrados un año atrás.

La relación entre turismo emisivo y receptivo continúa reflejando la magnitud del problema. Actualmente, por cada turista extranjero que llega al país, 2,8 argentinos viajan al exterior.

 Aunque este ratio es inferior al récord de 2025 (3,2), se mantiene en niveles similares a los picos históricos de 2017 y 2018. En términos de divisas, las primeras estimaciones indican que en el primer trimestre de 2026 la salida de dólares por turismo emisivo superaría los US$4.000 millones, frente a ingresos por unos US$1.500 millones, lo que mantiene un déficit elevado.

Los datos más recientes del INDEC correspondientes a febrero refuerzan este diagnóstico. Durante ese mes ingresaron al país 852.000 visitantes no residentes, de los cuales 534.200 fueron turistas. En paralelo, salieron al exterior más de 2,17 millones de residentes, incluyendo 1,63 millones de turistas. Esto derivó en un saldo negativo de 1,32 millones de visitantes. 

Entre los destinos más elegidos por los argentinos se destacan los países limítrofes, que concentraron el 82,2% de las salidas, con Brasil a la cabeza (36,4%), seguido por Uruguay (16,5%) y Chile (15,3%).

El efecto Messi y el Mundial

De cara a lo que resta del año, el Mundial 2026 aparece como un factor adicional de presión sobre la demanda de divisas. 

Según el informe, existen al menos cinco elementos que anticipan un flujo significativo de argentinos hacia el evento: un tipo de cambio más favorable que en el último Mundial, mayor cercanía y conectividad con las sedes, familiaridad con los destinos y el atractivo de una posible última participación de Lionel Messi. 

No obstante, el impacto sería acotado en comparación con otros factores estructurales.

En ese sentido, Cohen Arazi advierte que, si bien el turismo representa una fuente relevante de salida de dólares, no es la principal dentro de la economía. En años electorales recientes, la demanda de divisas para atesoramiento llegó a quintuplicar el déficit de la cuenta de viajes. A esto se suman otros flujos de mayor peso, como las importaciones de bienes o los pagos de deuda

Así, el turismo aparece como un factor adicional de presión cambiaria, pero lejos de ser el determinante central.

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