El PBI cayó 1,5% en abril y opera 1% por debajo del inicio del año
La actividad económica alterna un mes bueno con uno malo y la tendencia es a la baja. Se mantuvo la tendencia de sectores exportadores primarios ganadores, con los mercadointernistas cayendo
La actividad económica siguió dando señales de estancamiento en abril y anotó una caída del 1,5% respecto a los niveles de marzo. Se consolida así una imagen de serrucho para la dinámica del PBI, con un mes de caída seguido por uno de rebote, pero con una tendencia general a la baja: de hecho, en la comparación contra diciembre del 2025, en cuatro meses se registró una baja del 1%.
Para mayo se espera el consiguiente repunte. En una mirada de más largo plazo, la economía sostuvo un crecimiento traccionado por el agro, el petróleo y la minería, aunque con los sectores generadores de empleo en franca caída. De la chance de que haya derrame depende un potencial cambio de tendencia.
El Indec publicó el Estimador Mensual de Actividad Económica (Emae) de abril, que mostó una suba del 1,6% interanual, lo que se explica mucho más por el incremento que hubo en la última parte del 2025 que por el desempeño en lo que va del 2026. De hecho, entre aquel abril del año pasado y diciembre el PBI trepó un 1,1%. En cambio, desde diciembre del 2025 hasta abril del 2026 se contrajo un 1%, tal lo dicho, siempre según la medición desestacionalizada.
Además, el Emae mostró una continuidad en la dinámica dual de la economía, con los sectores exportadores primarios, más los bancos, creciendo y traccionando al resto, pero con los dependientes del mercado interno en una caída todavía significativa. La gran diferencia es que los primeros generan poco empleo, incluso creciendo, y los segundos son intensivos en trabajo.
Así, tal como mostró el Indec, el que más incidió en la comparación interanual fue el agro, con una suba del 10,9%, seguido por la minería, que incluye al petróleo, que trepó un 17,1%. El tercer lugar fue para los bancos con un alza del 4,5%.
Por la negativa, la mayor incidencia a la baja la mostró la industria, con una contracción del 2,9% anual. Le siguió el comercio con una caída del 3,2%. La construcción se redujo un 1,8%. Desde el CEPA sumaron una comparación del nivel de actividad de los últimos 12 meses contra los niveles promedio del período previo a la asunción presidencial, es decir entre diciembre del 2022 y noviembre del 2023.
El agro creció un 49,1% desde entonces, la minería (con el petróleo dentro) un 21,7% y los bancos un 20,2%. El CEPA destacó que esos sectores explican el 9,2% del empleo registrado. En cambio, la construcción cayó 13,9%, la industria 9,6% y el comercio 5,2%. Esos tres rubros explican el 44,4% del empleo registrado.
Desde LCG proyectaron un derrame escaso: "En el corto plazo el posible derrame de los ganadores hacia el resto será limitado. Por otro lado, los beneficios de una macro menos volátil, en tanto esté apalancada en un tipo de cambio estable, pero ubicado en un nivel que atente contra los márgenes de varios sectores mano de obra intensivos, también serán acotados.
La demanda interna sigue todavía deteriorada con el consumo cayendo al 3% y la inversión al 12%. Un eventual empuje del crédito a partir de la baja del costo difícilmente pueda revertir esta dinámica por sí solo".
El economista jefe del Grupo SBS, Juan Manuel Franco, coincidió en que la clave será qué tanto derrame se observará, aunque lo espera para el mediano plazo. Para el corto, la diferencia relativa irá siendo cada vez más relevante. Con todo, para mayo proyectó un nuevo rebote, en continuidad con la dinámica de serrucho.