El Pentágono desclasificó 64 archivos ovni y mantiene abiertos los enigmas
El Gobierno de EEUU publicó videos, audios y documentos sobre UAP. AARO no halló pruebas extraterrestres, aunque varios casos siguen sin explicación.
El Pentágono publicó una nueva tanda de 64 archivos vinculados a ovnis o fenómenos anómalos no identificados, conocidos oficialmente como UAP, dentro del proceso de desclasificación ordenado por Donald Trump. La segunda entrega incluye seis documentos PDF, siete archivos de audio y 51 videos, varios de ellos tomados por sensores infrarrojos de aeronaves y plataformas militares.
La publicación se suma a la primera tanda difundida dos semanas antes en el sitio oficial -https://www.war.gov/UFO/- creado por el Gobierno de EEUU para centralizar materiales sobre el tema. Según el Pentágono, esa página ya recibió más de 1.000 millones de visitas en todo el mundo, una cifra que el portavoz Sean Parnell presentó como prueba del interés público por el asunto y del esfuerzo de transparencia impulsado por la administración Trump.
El material, sin embargo, llega con una advertencia central: la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios, conocida como AARO, no encontró evidencia de que los incidentes tengan origen extraterrestre. Aun así, funcionarios militares admitieron que muchos casos siguen sin explicación y permanecen bajo la categoría de "no resueltos".
Videos militares, orbes y sensores infrarrojos
La mayor parte de la nueva tanda está integrada por videos de baja definición, tomados por cámaras y sensores infrarrojos militares. El formato ya se volvió familiar en los últimos años: imágenes granuladas, objetos difíciles de identificar, trayectorias rápidas y descripciones oficiales que suelen aclarar cuándo y dónde habrían sido captadas, aunque en varios casos la cadena de custodia no está plenamente acreditada.
Uno de los videos fue tomado en abril de 2024 por un sensor infrarrojo de la Guardia Costera de EEUU y muestra un objeto cerca de un avión en el sudeste del país. Otro archivo, etiquetado como "aceleración instantánea de UAP sirio", proviene de un sensor infrarrojo instalado en una plataforma militar estadounidense en 2021 y fue cargado a una red clasificada en 2024, según el Pentágono.
También aparece un video de 2020, tomado en una zona no revelada bajo responsabilidad del Comando Central de EEUU, donde se ve una esfera que sobrevuela un área poblada antes de ganar altura y perderse en el cielo. Otros registros muestran encuentros ocurridos entre 2018 y 2023 en áreas del Comando Central, incluido el Golfo Pérsico.
Entre las imágenes más llamativas figura un video de 2022, sin ubicación informada, que muestra varios objetos esféricos que entran y salen del agua cerca de un submarino. Otro archivo parece registrar el momento en que un caza derribó un objeto no identificado sobre el lago Huron en 2023, después del episodio del globo espía chino que atravesó EEUU y elevó la sensibilidad oficial frente a cualquier fenómeno aéreo desconocido. Informes posteriores señalaron que ese objeto pudo haber sido un globo de un grupo de aficionados.
El relato que dejó "sin palabras" a una tripulación
La nueva tanda incluye además el testimonio escrito de un alto oficial de inteligencia estadounidense que describió un episodio ocurrido en 2025 a bordo de un helicóptero militar. Según su relato, él y la tripulación investigaban avistamientos previos cuando tuvieron "una serie de encuentros cercanos con UAP durante más de una hora".
El oficial describió "innumerables orbes naranjas" que se movían en todas las direcciones sobre el fondo de una montaña. Después, él y los pilotos observaron a simple vista dos grandes orbes junto al helicóptero, estacionarios y apenas por encima del rotor, hacia la derecha de la aeronave.
"Eran ovalados, naranjas, con un centro blanco o amarillo, y emitían luz en todas las direcciones", escribió. Según su versión, los cazas enviados para identificar los objetos tampoco pudieron reconocerlos. El oficial sostuvo que esos mismos orbes parecieron seguir a los aviones: "Quedamos prácticamente sin palabras después de estas observaciones".
La NASA, las luces del Apolo y una explicación terrestre
Los archivos de audio recuperan registros de astronautas de las misiones Apolo y Mercury, con descripciones de objetos vistos durante vuelos espaciales. En esos materiales aparecen fenómenos mencionados como "luciérnagas" y "copos de nieve".
La NASA atribuyó después las "luciérnagas" a condensación congelada que se desprendía del cuerpo de la nave. La apariencia blanca o verdosa, según esa explicación, respondía al reflejo de la luz solar sobre esas partículas de hielo.
Otro registro incluido en la publicación retoma una entrevista médica a los astronautas Charles Conrad, Richard Gordon y Alan Bean, tripulantes de la misión Apolo 12, la segunda en alunizar, en noviembre de 1969. Los tres reportaron "destellos de luz" o "estelas luminosas" en la oscuridad, mientras intentaban dormir. La NASA terminó por vincular esos episodios con la visión de los astronautas, posiblemente afectada por la exposición a rayos cósmicos.
Documentos históricos, bases nucleares y archivos soviéticos
Además de los videos recientes, la tanda incluye documentos históricos sobre avistamientos de ovnis, informes de actividades de inteligencia soviética y archivos del Departamento de Energía de EEUU vinculados a reportes en instalaciones nucleares.
Uno de los expedientes alude a un informe de inteligencia de la CIA sobre un incidente ocurrido en la extinta Unión Soviética, en el verano de 1973. Allí, una fuente relató haber visto "un objeto aéreo no identificado, luminoso y de color verde brillante". Según el texto, el fenómeno formó círculos concéntricos durante varios minutos antes de disiparse.
También aparece un expediente de 116 páginas relacionado con el Programa de Armas Especiales de las Fuerzas Armadas -sucesor del Proyecto Manhattan- y con la Fuerza Aérea. El documento detalla avistamientos e investigaciones producidos entre 1948 y 1950 en la base de Sandia, en Nuevo México, una instalación clave para el desarrollo de armas nucleares de EEUU desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta 1971.
Ese archivo incluye 209 reportes de "orbes verdes", "discos" y "bolas de fuego" cerca de la base militar. Según el Pentágono, los testigos informaron fenómenos anómalos no identificados que realizaron maniobras, desaparecieron, se perdieron de vista o explotaron.
Transparencia, fascinación pública y críticas
La publicación forma parte de una desclasificación gradual ordenada por Trump, que pidió a su administración identificar y difundir archivos del Gobierno vinculados a vida extraterrestre, UAP y ovnis. En un mensaje citado por los insumos, el presidente afirmó que otras administraciones no fueron transparentes sobre el tema y sostuvo que, con los nuevos documentos y videos, "la gente puede decidir por sí misma qué diablos está pasando".
La iniciativa, sin embargo, no estuvo exenta de cuestionamientos. Los críticos sostienen que la publicación no aporta pruebas nuevas sobre la posible existencia de vida extraterrestre y que, por el contrario, desplaza la atención pública en un momento tenso para la Casa Blanca, atravesado por la guerra con Irán y por encuestas adversas para los republicanos de cara a las legislativas de noviembre.