El shock energético global presiona al alza la inflación de América latina
El impacto del gas y del petróleo como consecuencia de la guerra ya se siente. Brasil, Chile y México revisan al alza sus previsiones mientras Perú roza su meta inflacionaria
El panorama inflacionario en América Latina muestra un denominador común: la creciente incidencia de factores externos, especialmente los precios de la energía, sobre las economías locales.
Así, la inflación vuelve a tensionar a las economías de América Latina en un contexto internacional adverso.
El encarecimiento del petróleo y los combustibles, impulsado por el conflicto en Oriente Medio, ya se traduce en revisiones al alza de las proyecciones y en mayores desafíos para la política monetaria en varios países de la región.
Chile y Brasil ajustan previsiones por el impacto del petróleo
El Banco Central de Chile elevó su estimación de inflación para 2026 al 4%, por encima del 3,2% proyectado previamente, en respuesta al impacto del conflicto en Irán y Oriente Medio sobre los precios de la energía.
La suba de los combustibles ya tuvo su correlato en el mercado interno, con aumentos de hasta 0,6 dólares por litro.
A pesar de este escenario, la autoridad monetaria mantuvo la tasa de interés en 4,5% y proyecta que la inflación convergerá al 3% hacia el segundo trimestre de 2027.
En Brasil, el mercado financiero también corrigió al alza sus expectativas. Según la encuesta Focus del Banco Central, la inflación prevista para 2026 subió de 4,10% a 4,17%, en la segunda semana consecutiva de incremento. Para 2027, se mantuvo en 3,80%.
La revisión responde principalmente a la presión del precio del petróleo, en un contexto donde la proyección se ubicaba en 3,91% hace apenas un mes. La meta oficial brasileña es del 3%, con un margen de tolerancia de 1,5 puntos porcentuales.
México acelera y Perú se acerca al techo de su meta
En México, la inflación se ubicó en 4,63% interanual en la primera quincena de marzo, por encima del objetivo del banco central. El dato refleja una aceleración frente al 3,67% del mismo período de 2025, con una suba quincenal de 0,62%.
El componente subyacente acumuló su tercera quincena consecutiva de aumento, mientras que la inflación no subyacente -que incluye energía y alimentos- alcanzó el 5,18%, evidenciando el impacto del contexto global.
En Perú, en tanto, el Banco Central de Reserva anticipó que la inflación interanual a marzo se ubicará en torno al 3%, es decir, en el límite superior de su rango meta.
La presión responde tanto al impacto del conflicto en Irán sobre los combustibles como a una crisis energética interna generada por un siniestro en un yacimiento de gas durante la primera mitad del mes.
El presidente del BCR, Julio Velarde, advirtió que ambos factores tendrán un "impacto grande" en los precios, lo que refuerza la preocupación por la dinámica inflacionaria en el corto plazo.
Ecuador y Paraguay, con presiones más acotadas pero en alza
En Ecuador, la inflación interanual alcanzó el 2,56% en febrero, lo que representa un incremento significativo frente al 0,25% del mismo mes de 2025, aunque aún se mantiene en niveles relativamente moderados.
Por su parte, en Paraguay, las expectativas de inflación mensual para marzo subieron al 0,4%, desde el 0,3% registrado en febrero. Sin embargo, los agentes económicos prevén una leve desaceleración hacia abril.